La esposa de Pedro Sánchez enfrenta un proceso por malversación y tráfico de influencias en la Audiencia de Madrid, con un tribunal integrado por ciudadanos sin formación jurídica
Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno Pedro Sánchez, será juzgada por un jurado popular en la Audiencia de Madrid, un hecho sin precedentes en la democracia española y europea. El juez Juan Carlos Peinado envió a juicio a Gómez y a su asesora en la Moncloa, Cristina Álvarez, acusadas de malversación y tráfico de influencias. Gómez enfrenta ambos cargos, mientras que Álvarez solo responde por malversación.
El juicio será decidido por nueve ciudadanos sin formación jurídica, seleccionados al azar, quienes emitirán un veredicto de culpabilidad o inocencia. Este sistema, regulado por la Ley Orgánica 5/1995, es excepcional en casos de este tipo y refuerza la transparencia del proceso. La investigación, iniciada hace dos años, marca un hito en la justicia española al involucrar a figuras cercanas al poder ejecutivo.
El jurado popular, una institución con raíces en la Constitución de 1978, busca garantizar imparcialidad al delegar la decisión final en ciudadanos comunes. Sin embargo, este caso genera especial atención por la identidad de las acusadas y su vinculación con el Gobierno. La fecha exacta del juicio aún no se ha confirmado, pero su celebración en Madrid consolidará este precedente histórico.
El proceso podría tener implicaciones políticas, dado el perfil de las acusadas y el contexto de polarización actual. Mientras, el juez Peinado ha avanzado en la instrucción, aunque el veredicto dependerá exclusivamente del jurado, sin intervención del tribunal en la decisión final.
El tribunal del jurado contará con dos suplentes en caso de que alguno de los nueve miembros necesite ser sustituido, garantizando así la continuidad del proceso. Además, la investigación que dio origen a este juicio comenzó hace dos años, lo que subraya la prolongada fase de indagación y la complejidad de los cargos que se imputan a las acusadas.





