El exdelegado del Gobierno reconoce que su equipo advirtió del riesgo desde julio, pero denuncia falta de refuerzos y alertas ignoradas
Miguel Ángel Pérez Triano, delegado del Gobierno en Ceuta hasta el lunes, ha presentado su dimisión tras 60 días de la masiva entrada de migrantes en la ciudad autónoma. En una declaración pública, admitió por primera vez que su equipo tuvo conocimiento de la «grave crisis migratoria» antes del 30 de julio, pero aseguró que las competencias de su delegación no permitieron evitarla.
Pérez Triano, secretario general del PSOE en Ceuta, reconoció que desde el primer momento se transmitieron informes diarios al Ejecutivo central y se pidieron «medidas y refuerzos». Sin embargo, insistió en que las alertas del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), dependiente del Ministerio de Defensa, no llegaron a su despacho. Documentos desclasificados el 9 de septiembre revelaron que un agente del CNI advirtió por mensajes y llamada a su jefe de gabinete, Gonzalo Sanz, de la inminencia del asalto el 29 de julio. Sanz dimitió días después por la contradicción con las declaraciones de Pérez Triano, quien entonces negó haber recibido esa información.
La dimisión llega en un contexto de tensiones políticas. El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, justificó la salida de Pérez Triano, pero situó la responsabilidad en «rangos superiores». Además, la juez de la Audiencia Nacional María Tardón ha citado a declarar como testigo a Sanz el jueves y a Vivas el miércoles en la investigación sobre los hechos del 30 y 31 de julio.
Pérez Triano también denunció un «ambiente hostil» con insultos, amenazas y una corona de difuntos colocada frente a su vivienda. Aunque evitó señalar directamente a ningún partido, criticó que Ceuta se haya convertido en un «escenario para cálculos electorales». Su relevo será asumido por David de la Encina, natural de Ceuta y exalcalde de El Puerto de Santa María (Cádiz), según fuentes socialistas.
El Gobierno, por su parte, ha calificado la decisión como «personal» y ha destacado el «trabajo» de Pérez Triano. No obstante, en Ceuta su salida ya se daba por descontada desde hace semanas, tras las contradicciones en las alertas y la presión social.



