El Sindicato de Inquilinas instala un centenar de tiendas y fija el próximo Consejo de Ministros como fecha clave.
Cientos de manifestantes han pasado la noche en la Puerta del Sol de Madrid para exigir medidas inmediatas contra la crisis de la vivienda. La protesta arrancó este sábado tras una movilización impulsada por el desahucio de Maricarmen, una anciana desalojada tras residir 70 años de alquiler. El Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid coordinó el despliegue de un centenar de tiendas de campaña en la plaza.
Las cifras de asistencia a la manifestación previa reflejan una notable disparidad. La Delegación del Gobierno cifró el seguimiento en 25.000 personas, mientras que los organizadores elevaron la asistencia por encima de los 300.000 asistentes. Agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil vigilaron la zona durante toda la madrugada sin que se registraran incidentes entre los acampados.
El foco de la protesta apunta de forma directa al próximo Consejo de Ministros del martes. Los colectivos esperan la aprobación de un real decreto sobre vivienda que ataje la emergencia habitacional. Valeria Racu, portavoz del sindicato convocante, reclamó que la norma avance en la des mercantilización del sector y elimine los contratos de alquiler temporal por habitaciones.
La organización advirtió de que no aceptará medidas parciales y vinculó el futuro del Ejecutivo a su respuesta legislativa. Según expuso Racu, ignorar las demandas sociales en esta materia abriría la puerta al avance de la extrema derecha. Personalidades de la cultura como los actores Juan Diego Botto y Carlos Bardem acudieron al campamento para respaldar las reclamaciones de los vecinos.
El campamento instalado en Sol prevé coincidir este mediodía con la marcha convocada por la plataforma Menos Lectivas en defensa de la educación pública. La concentración evoca las acampadas ciudadanas de mayo de 2011 en este mismo espacio. Sin embargo, los promotores marcan distancias con aquel precedente y destacan su estructura sindical consolidada tras casi diez años de actividad en la capital.
El espacio ocupado por las tiendas de campaña abarca un “bajo luminoso de 16.700 m²”, según la propia organización, y se ha instalado una carpa de información para atender a los asistentes y a los ciudadanos que llegan a la plaza. El sindicato ha asegurado que la acampada se mantiene sin incidentes y que la carpa funciona como punto de coordinación con las autoridades locales.
El representante del sindicato señaló que pernoctar en la Puerta del Sol es solo el principio y que el próximo martes será la fecha clave, a la espera de un real decreto sobre vivienda que emane del Consejo de Ministros. “O cae el kentismo o cae el gobierno”, afirmó, subrayando la urgencia de una respuesta decisiva por parte del Ejecutivo.




