Francia, que ya reconoció al Estado palestino, denuncia el bloqueo humanitario y las violaciones en Cisjordania ante la ONU
Emmanuel Macron ha acusado este martes a la comunidad internacional de «hipocresía» por la situación en Gaza, donde denunció un bloqueo humanitario que «nos hace avergonzarnos a todos». El presidente francés, ante la Asamblea General de la ONU, insistió en que la paz prometida en Palestina no ha abierto vías humanitarias y cuestionó a quienes se «jactan» de un acuerdo que no se traduce en hechos.
Macron, que ya reconoció al Estado palestino hace un año, vinculó su discurso con la necesidad de «reconocer la soberanía de Palestina» como paso clave. Su intervención, que recibió aplausos, también incluyó una crítica directa a las «violaciones» de la legalidad en Cisjordania, donde preguntó retóricamente: *»¿En nombre de qué?»*.
El reconocimiento francés a Palestina, anunciado en septiembre de 2025, fue uno de los primeros entre potencias occidentales y marcó un giro en la política exterior de París. Sin embargo, la situación en Gaza sigue dominada por el conflicto entre Israel y Hamás, con más de 35.000 muertos palestinos desde octubre de 2023, según datos de la ONU. Cisjordania, por su parte, enfrenta restricciones de movilidad y asentamientos israelíes que la ONU considera ilegales bajo el derecho internacional.
La intervención de Macron llega en un momento de creciente presión internacional sobre Israel, aunque sin avances concretos en la creación de un Estado palestino independiente. La UE, dividida entre Estados que apoyan una solución de dos Estados y otros que priorizan la seguridad de Israel, no ha logrado un posicionamiento unificado. Mientras, Hamás y otros grupos armados mantienen su resistencia, y la comunidad internacional sigue sin consenso sobre cómo romper el estancamiento.
El discurso de Macron, aunque sin mencionar a Israel directamente, refuerza su postura crítica hacia la ocupación y el bloqueo. Francia, junto a España y otros aliados, ha impulsado resoluciones en la ONU para proteger a los civiles palestinos, aunque sin éxito en el Consejo de Seguridad por el veto de EE.UU. La pregunta ahora es si su llamado a la soberanía palestina tendrá eco más allá de las palabras.





