El Elíseo confirma que Brigitte Macron y el primer ministro Lecornu representarán al presidente en la misa de la plaza de la Concorde; Macron sí acudirá a Orly y al Elíseo.
El presidente francés, Emmanuel Macron, no acudirá a ninguna de las misas que oficiará el Papa León XIV durante su visita de cuatro días a Francia, entre el 25 y el 29 de septiembre. El Palacio del Elíseo ha confirmado que Macron estará representado por su mujer, Brigitte, y por el primer ministro, Sébastien Lecornu, en la misa multitudinaria del sábado en la plaza de la Concorde.
La ausencia del presidente en los actos religiosos, que incluye también la misa dominical en Lourdes, ha causado sorpresa entre sus compatriotas. El Elíseo y el Vaticano han intentado minimizar el desacuerdo. Varios medios franceses han informado de que las fricciones durante la preparación de la visita pueden haber influido en la decisión del presidente.
Macron esperaba que el Papa recibiera a los bomberos y a los artífices de la reconstrucción de Notre-Dame. Ese encuentro no ha sido posible aparentemente por problemas de agenda. El pontífice hará finalmente una visita rápida a la catedral.
El presidente francés sí acudirá el viernes al aeropuerto de Orly a dar la bienvenida a León XIV. Acto seguido, el Papa será recibido en el palacio del Elíseo. Macron participará también en el último acto oficial y hará incluso de presentador al paso del Papa por Mertz, en sendos discursos sobre la paz y la unidad europea.
El paquete de visita que el Elíseo propuso al Vaticano
Un portavoz del Elíseo aseguró que el protocolo francés propuso al Papa «un paquete completo de la visita» con la condición de «ser adaptado a las necesidades del pontífice». La visita a Los Inválidos y a los Campos Elíseos se cayeron del programa. El Papa hará un breve recorrido por las calles de París, entre Montparnasse y Saint-Michel, el viernes por la tarde. Ese mismo día celebrará un encuentro con la juventud en el Stade de France.
El precedente de Marsella y la laicidad republicana
La presencia de Macron en un discurso del Papa Francisco en 2023 en el Velódromo de Marsella causó una relativa polémica con el trasfondo de la laicidad republicana. Francia es un Estado laico desde la ley de separación de la Iglesia y el Estado de 1905. Esa norma impide al presidente participar en actos de culto como representante institucional, aunque no le prohíbe asistir a título personal. Por eso la ausencia en las misas se lee en clave de protocolo y no de fe.
La visita de León XIV es la primera de un pontífice a Francia desde la de Francisco en 2023. El programa combina actos religiosos con citas institucionales y recorridos por el espacio público. La misa de la plaza de la Concorde y la de Lourdes son los dos grandes actos de culto del viaje.
El Elíseo ha subrayado que Macron mantiene su agenda institucional con el Papa. La representación en las misas recae en Brigitte Macron y en Lecornu. El primer ministro asume así un papel visible en un acto de masas, mientras el presidente reserva su presencia para los discursos sobre la paz y la unidad europea.
La decisión de no asistir a los oficios religiosos llega después de que el encuentro con los bomberos y los artífices de Notre-Dame no se cerrara. La reconstrucción de la catedral tras el incendio de 2019 fue uno de los asuntos que Macron quería vincular a la visita papal. El pontífice visitará la catedral, pero de forma rápida.
El recorrido del viernes por París entre Montparnasse y Saint-Michel y el encuentro con la juventud en el Stade de France completan la primera jornada. El sábado se celebra la misa de la Concorde y el domingo la de Lourdes, a la que tampoco acudirá Macron.
Durante la visita, el Papa León XIV también se reunirá con los bomberos que participaron en la respuesta al incendio de Notre-Dame y con los ingenieros y arquitectos que lideran la reconstrucción, aunque el encuentro se limitará a una breve conversación en la sede del Vaticano, sin incluir a Macron.






