El ministro asegura que Rabat acepta el retorno de migrantes irregulares y evita nuevos cruces masivos como el del 30 de julio
José Manuel Albares, ministro de Asuntos Exteriores, ha confirmado este martes que Marruecos refuerza sus efectivos de seguridad en las fronteras con Ceuta y Melilla para evitar una nueva entrada masiva de migrantes el próximo 23 de septiembre, coincidiendo con las elecciones legislativas marroquíes.
Albares ha explicado que su homólogo marroquí, Naser Burita, le ha asegurado que «harán todo lo necesario» para impedir una repetición de la crisis del 30 de julio, cuando unos 80.000 migrantes cruzaron a Ceuta. El ministro ha destacado que Marruecos ya actuó con éxito el 15 de agosto, cuando desarticuló un intento similar tras mensajes en redes sociales que incitaban a un nuevo salto fronterizo.
Desde el Gobierno español confían en que los llamamientos a nuevos cruces, como los registrados los días 12 y 15 de agosto, se queden en nada. Las fuentes consultadas señalan que tanto España como Marruecos están prevenidos y que Rabat ha instalado controles a 100 kilómetros de la frontera para anticipar movimientos masivos de personas.
El ministro ha insistido en que Marruecos acepta el retorno de quienes entraron ilegalmente el 30 de julio y no tienen derecho a permanecer en España. Además, ha pedido un refuerzo presencial de agentes españoles en ambas ciudades autónomas ante posibles nuevos intentos de cruce.
La situación actual contrasta con la del 30 de julio, cuando ni España ni Marruecos eran conscientes de la magnitud de la crisis. Ahora, con medidas preventivas en marcha, el Gobierno español transmite y asegura que la situación está bajo control.
Albares ha indicado que espera reunirse con Burita en Nueva York, donde ambos ministros mantendrán conversaciones sobre la coordinación de las medidas de seguridad y la gestión de los retornos de migrantes. La reunión se programó para el próximo mes y se considera clave para reforzar la cooperación bilateral en la frontera.





