Las barreras flotantes, dañadas por un temporal, obligan a una ampliación de 115 metros y un sistema de contención permanente en Ceuta
El Ministerio del Interior destinará 9 millones de euros a ampliar el espigón de El Tarayal en Ceuta, tras quedar inutilizadas las boyas instaladas en julio para frenar la invasión de más de 70.000 migrantes. Un temporal reciente destruyó la barrera flotante de 500 metros, compuesta por tramos de 30 a 70 centímetros de altura, que ya había sufrido daños parciales en agosto.
La obra, anunciada este martes, se desarrollará en dos fases: una prolongación inicial de 15 metros y otra posterior de 100 metros mar adentro, con un coste estimado de 7 millones. Además, se instalará un sistema de balizamiento flotante permanente —por 2 millones— para evitar el paso sumergido, sustituyendo a la barrera provisional de agosto.
El proyecto, ya evaluado en un estudio técnico iniciado en agosto, requiere la aprobación de la ciudad autónoma de Ceuta y otros organismos estatales. Las fuentes policiales en la zona advirtieron desde hace días del deterioro acelerado de las boyas, que no resistieron el temporal.
El espigón de El Tarayal, frontera natural entre España y Marruecos, se convirtió en epicentro de la crisis migratoria de julio. Su ampliación busca reforzar la seguridad, aunque la decisión llega tras el fracaso de las medidas provisionales. El Ministerio de Fernando Grande-Marlaska justifica la inversión como «necesaria para mantener la condición fronteriza» del enclave.
La estructura original de la barrera flotante contaba con un anclaje de tierra y un faldón que impedía el buceo, además de bloques de anclaje al fondo del mar. En la primera fase, la prolongación de 15 metros se realizará mediante pilotes y un cerramiento superior de malla antitrepa con peines curvos invertidos, mientras que la segunda fase contempla un dique vertical de 100 metros mar adentro.






