El exjefe policial encarcelado declaró en la Audiencia Nacional que los agentes falseaban el origen de las pesquisas antidroga
En la Audiencia Nacional, el inspector jefe de la Policía Nacional Óscar Sánchez Gil denunció la falsificación de informes en las investigaciones antidroga. El mando policial prestó declaración el pasado mes de mayo ante el tribunal. Afirmó que los agentes de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado mienten a los jueces para conseguir autorizaciones judiciales.
Sánchez Gil permanece en prisión provisional desde noviembre de 2025. Los investigadores le atribuyen su presunta integración en una red criminal dedicada al narcotráfico. Cuando la Policía lo detuvo, ejercía como máximo responsable de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal en Madrid. Con anterioridad, dirigió una sección en la Brigada Central de Estupefacientes dentro de la propia unidad antidroga.
Durante su comparecencia judicial, el inspector aseguró que las irregularidades en las pesquisas operativas funcionaban por sistema. Los agentes simulaban supuestamente el inicio de los casos para asegurar el respaldo legal en los juzgados. Según su testimonio, esta práctica buscaba avalar intervenciones que luego culminaban en decomisos de toneladas de cocaína mientras el tráfico hacia España continuaba.
El testimonio añade presión sobre los procedimientos judiciales que sostienen grandes causas contra el crimen organizado en España. Si un tribunal anula diligencias por falsear el origen de las pesquisas, las pruebas obtenidas decaen por completo. El Ministerio del Interior y los juzgados instructores dependen de la validez procesal de estos atestados para asegurar las condenas penales.
Las declaraciones de Sánchez Gil se producen mientras avanza la instrucción penal sobre sus vínculos con las redes de narcotráfico. Los tribunales deberán determinar la veracidad de su relato frente a las actuaciones policiales que él mismo integró durante años. La Audiencia Nacional mantiene abiertas las diligencias para esclarecer el alcance de las presuntas irregularidades denunciadas.
El relato de Sánchez Gil se registró en un vídeo al que elDiario.es tuvo acceso, lo que permite a los medios verificar la veracidad de sus afirmaciones. El material audiovisual incluye la declaración completa del inspector y la exposición de los supuestos métodos de falsificación, lo que añade un elemento de transparencia a la investigación.
Además, el inspector recordó que, durante su gestión como jefe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal, supervisó la coordinación de las operaciones antidroga en la región. Este cargo le otorgaba la responsabilidad de aprobar las investigaciones y de garantizar la legalidad de las diligencias, lo que hace que sus acusaciones tengan un peso adicional en el contexto de la lucha contra el narcotráfico.







