La formación liderada por Elif Eralp supera a la CDU y suma mayoría absoluta con Verdes y SPD en la capital alemana
Die Linke se ha alzado con la victoria en las elecciones de Berlín tras recabar el 26% de los sufragios, de acuerdo con la proyección de la televisión pública ZDF. El resultado sitúa a la candidatura encabezada por Elif Eralp por delante de la CDU, que retrocede hasta el 20%. La formación de izquierdas asume de este modo el liderazgo para abrir conversaciones parlamentarias y coordinar el próximo Ejecutivo de la capital de Alemania.
Eralp celebró los resultados frente a las bases del partido tras confirmarse las estimaciones iniciales. «A partir de hoy vamos a cambiar juntos nuestro Berlín y a convertirlo en un lugar mejor», proclamó la candidata. «En nuestra ciudad, el amor y la justicia han vencido al odio, y esta señal sale al mundo», añadió ante los afiliados. Eralp extendió su reconocimiento hacia los votantes movilizados para «un Berlín mejor y asequible, donde todas las personas puedan vivir con dignidad».
La trayectoria de Eralp arrancó fuera del entorno berlinés antes de su salto a la primera línea política. Nació en Múnich en 1981, durante el exilio de sus progenitores tras el golpe militar en Turquía en 1980. Hija de un anestesista y una activista feminista, residió en Dortmund y se formó en Derecho en Hamburgo. En 2010 se instaló en Berlín para trabajar de asesora jurídica del grupo de Die Linke en el Bundestag. Se afilió al partido en 2017 y ocupa un escaño en la Cámara de Representantes berlinesa desde 2021.
El salto electoral frente al precedente de 2023
El triunfo representa un giro estadístico respecto a las elecciones berlinesas de 2023, cuando Die Linke obtuvo un 12,2% de los apoyos. En aquella convocatoria la CDU se alzó con la primera posición al conseguir el 28,2%. La mejora de catorce puntos sitúa ahora al espacio de izquierdas en un registro inédito en la historia de la ciudad reunificada.
Hasta este domingo, el mejor registro de este espectro ideológico databa del año 2001, cuando el Partido del Socialismo Democrático (PDS) sumó el 22,6% y entró al Senado berlinés como socio minoritario del SPD. La formación actual surgió formalmente en 2007 mediante la unión del PDS con disidentes sindicales y socialdemócratas del oeste alemán. Pese al antecedente del gobierno regional de Turingia entre 2014 y 2024 presidido por Bodo Ramelow, Die Linke nunca había alcanzado la primera posición en votos en un land germano.
El avance parlamentario abre un escenario de negociación multipartita para gobernar en el Ayuntamiento Rojo. Eralp carece de escaños suficientes en solitario y necesitará incorporar a dos formaciones. La alianza más viable reside en un pacto tripartito con los Verdes, que registraron el 15% de las papeletas, y el SPD, que retrocedió hasta el 12%. El bloque combinado aglutinaría el 53% del respaldo popular en la Cámara de Representantes.
El balance electoral deja un retroceso histórico para los socios tradicionales del consistorio. El SPD experimentó un recorte de 6,4 puntos porcentuales frente a su desempeño previo, lo que supone su marca más reducida en los comicios berlineses. Por su parte, la papeleta ecologista anotó un descenso de 3,4 puntos en comparación con las votaciones anteriores.
La transformación demográfica de la capital alemana
El comportamiento electoral coincide con una mutación demográfica en una metrópoli de casi 3,9 millones de vecinos. La capital federal se estructura en doce distritos de marcada disparidad socioeconómica, desde Freiberg o Bending hasta Marzahn, Lichtenberg y Willendorf. Pese a que el Muro cayó hace 37 años, las diferencias territoriales persisten entre los distritos del este y del oeste.
El padrón municipal refleja además un peso creciente de la diversidad ciudadana, al registrar residentes de 194 nacionalidades distintas. El 42,7% de la población de la ciudad cuenta con raíces migratorias, un parámetro que alcanza el 60% en el distrito central de Mitte. Prácticamente, uno de cada cuatro habitantes censados ostenta la condición de extranjero.
El censo de votantes ha incorporado a miles de nuevos electores gracias a los procesos administrativos de naturalización. A lo largo de 2025, más de 39.000 vecinos adquirieron la nacionalidad alemana en la capital. La cifra marcó un récord histórico tras suponer un incremento del 80% frente al ejercicio precedente, lo que amplió la base electoral de las elecciones regionales.
La crisis del alquiler y la saturación administrativa
El precio y el acceso al parque inmobiliario dominaron la agenda pública durante toda la campaña electoral berlinesa. El coste del alquiler en el mercado libre de la ciudad se sitúa en un promedio de 15,8 euros por metro cuadrado. Esta cota de precios ha extendido el modelo de habitación compartida entre trabajadores asalariados ante la imposibilidad de asumir viviendas unifamiliares.
Dos semanas antes de la apertura de colegios, una movilización reclamó medidas de choque contra la especulación inmobiliaria. La marcha reunió a 7.500 manifestantes según la policía local y a 11.000 según los colectivos convocantes. El malestar ciudadano arrastra precedentes regulatorios fallidos, como el tope al alquiler que el Tribunal Constitucional Federal tumbó en 2021 por falta de competencias de la urbe.
En aquel mismo ejercicio de 2021, el 57,6% del censo berlinés votó a favor de socializar inmuebles en manos de grandes propietarios en un referéndum no vinculante. A la presión de los precios se añade la congestión de los servicios públicos capitalinos. Al cierre de 2025, la administración mantenía pendientes de resolución más de 26.600 solicitudes de subsidio para vivienda, con esperas promedio de trece semanas para su tramitación.





