El anuncio unilateral llega dos días después de que Von der Leyen abriera en Estrasburgo la puerta a un acuerdo de alto nivel entre la UE y Canadá
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha desvelado de forma unilateral un acuerdo con Dinamarca para someter la seguridad de la isla de Groenlandia al control de Estados Unidos. El anuncio llega dos días después de que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, planteara ante el Parlamento de Estrasburgo la posibilidad de un acuerdo de alto nivel entre la Unión Europea y Canadá.
La letra pequeña del pacto sobre Groenlandia está todavía por conocerse. Lo que sí consta es el contexto en el que se ha producido el movimiento: la primera ministra danesa, la socialdemócrata Mette Frederiksen, negociaba con Washington ese acuerdo sobre la isla ártica mientras impulsaba junto a la italiana Giorgia Meloni una carta de condena a la política migratoria de España y ultimaba un entendimiento con Rabat para reconocer la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental.
En ese mismo tramo, Frederiksen arremetió contra el presidente del Gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, por la crisis de Ceuta. La coincidencia de fechas entre ese gesto y la negociación con la Casa Blanca dibuja un tablero en el que Dinamarca trata de sostener su posición en el Ártico al mismo tiempo que se alinea con las tesis migratorias más duras dentro de la UE.
El eje británico e irlandés que agita Trump
A principios de septiembre, el nuevo primer ministro británico, el laborista Andy Burnham, se pronunció por una mayor integración del Reino Unido en la Unión Europea sin revertir por completo el Brexit. La fórmula que defendió es la de integración sin adhesión, un modelo de estado asociado como el que se plantea para Canadá.
El día 12 de este mes, Trump defendió con énfasis la reunificación de la isla de Irlanda, es decir, la secesión norirlandesa del Reino Unido. El presidente estadounidense estaba en Dublín para jugar al golf. En esa misma estancia irlandesa puso en duda la soberanía británica sobre las islas Malvinas, un contencioso con Argentina que fue motivo de guerra en 1982 y en el que Argentina fue militarmente humillada. Ahora hay petróleo de por medio: un yacimiento submarino. Trump se declaró dispuesto a mediar y cuestionó la capacidad británica para enviar tropas a las islas.
Dos días después de esas declaraciones, independentistas escoceses, nacionalistas galeses y representantes del Sinn Féin norirlandés se reunieron en Cardiff, en Gales, para poner en común sus reivindicaciones. Solicitaron al Gobierno británico que facilite cambios constitucionales que permitan referéndums de autodeterminación en los tres territorios. Los tres quieren una integración plena en la Unión Europea. La reunión estaba prevista de antemano, pero se cruzó con la maniobra de Trump para zarandear la integridad territorial británica.
Ceuta y Melilla, del vídeo de Musk al respaldo del Departamento de Estado
En dirección contraria, Washington ha dado apoyo a la soberanía española sobre Ceuta y Melilla después de la avalancha humana de finales de julio. No lo hizo de inmediato. Su primera reacción fue convertir Ceuta en un spot electoral del Partido Republicano. Un vídeo-tuit de Elon Musk sostenía que eso es lo que pasará si vuelve a ganar el Partido Demócrata. Meses antes, el veterano congresista republicano Mario Díaz-Balart, de origen cubano, situaba Ceuta y Melilla en territorio marroquí y pedía redefinir su estatus.
El 6 de agosto, el Departamento de Estado zanjó la cuestión reafirmando el apoyo de Estados Unidos a la soberanía española en Ceuta y Melilla. Vox reivindica haber trabajado en favor de esa declaración, según informó La Vanguardia. En paralelo, el presidente de la Heritage Foundation, Kevin Roberts, entidad hoy muy influyente en la Casa Blanca, se pronunció también por la españolidad de Ceuta y Melilla. Detrás estaba la fundación Disenso, el laboratorio de ideas de Vox, partido que también ha estado en diálogo con el Gobierno israelí sobre Ceuta y Melilla.
Vox mantiene en estos momentos un tono muy duro con Marruecos, aliado incondicional de Estados Unidos y cada vez más amigo de Israel. Esta semana, ambos países han acordado la apertura de embajadas.
El interés de la AfD por el Tirol del Sur
Alternativa para Alemania (AfD), fuerza en auge, se interesa por el Tirol del Sur, territorio de habla alemana del antiguo imperio austrohúngaro que fue anexionado por Italia al concluir la Primera Guerra Mundial. El Südtirol dispone hoy de una amplia autonomía dentro de la región Trentino-Alto Adigio, fronteriza con Austria. Una delegación juvenil del partido Süd Tiroler Freiheit (Libertad Sudtirolesa), defensor de la secesión, participó en agosto en el congreso del movimiento juvenil de AfD titulado Generation Deutschland. Hubo llamamientos a la autodeterminación.
El congresista Giménez y Aliança Catalana
El congresista republicano Carlos A. Giménez, también de origen cubano como Díaz-Balart, ha publicado esta semana un mensaje en X en el que denuncia la persecución política que, a su juicio, enfrentan los patriotas de Aliança Catalana por parte del régimen de Pedro Sánchez en la Moncloa y de sus aliados socialistas comunistas en Barcelona.







