El juicio arranca en Barcelona tras nueve años; la víctima relata cómo una pelota de goma le estalló el ojo en plena protesta contra la requisa de urnas
Roger Español, un hombre que perdió la visión de un ojo tras recibir un disparo de pelota de goma durante las cargas policiales del 1-O, ha declarado hoy en el juicio contra cuatro agentes de la Policía Nacional acusados de lesiones graves. El proceso, que se celebra en la Audiencia de Barcelona, es el único que se celebra por estos hechos y llega nueve años después, con un giro inesperado: la Fiscalía actúa como defensora de los policías y solicita su absolución.
Español explicó que el 1 de octubre de 2017 se unió a una protesta pacífica contra la requisa de urnas en el barrio de Sant Martí, donde vivía. Tras ser golpeado con una porra por un agente, intentó recuperar el bastón policial que este había perdido. Mientras se encontraba junto a un grupo de periodistas, un policía disparó una pelota de goma que le impactó directamente en el rostro, provocándole el estallido del globo ocular y fracturas faciales. «Fue una represalia», aseguró, al recordar que los antidisturbios habían usado porras para dispersar a los manifestantes.
El juicio revela que los agentes dispararon 17 pelotas de goma y 48 salvas en la zona, según los escritos de acusación. El escopetero procesado realizó tres disparos: dos fallidos y uno que impactó a 14,2 metros de distancia, justo cuando Español levantaba las manos entre manifestantes y periodistas. Las secuelas le obligaron a abandonar su carrera como saxofonista y le dejaron secuelas físicas y psicológicas permanentes.
La Fiscalía argumenta que los agentes actuaron en cumplimiento de su deber, mientras que la Abogacía del Estado defiende a tres de los cuatro acusados. Las acusaciones particulares, representadas por Ómnibus Cultural, la ANC y el Centre Irídia, piden penas de entre nueve y trece años de cárcel por lesiones graves y torturas. Además, el abogado de la víctima, Benet Salellas, advirtió al tribunal que Roger Español —candidato de Junts al Senado— es la víctima en este proceso, no un investigado, como se intentó presentar en un momento dado.
El caso se enmarca en un contexto de amnistía parcial para los implicados en el 1-O: 46 policías investigados recibieron la amnistía, pero los cuatro agentes juzgados hoy fueron excluidos porque la pérdida de un órgano principal (el ojo) no estaba cubierta por la ley. La defensa ha intentado demostrar que Español pudo seguir con su actividad musical tras el incidente, aunque su abogado rechazó esta estrategia, recordando que las secuelas son permanentes.







