El activista perdió un ojo por una pelota de goma; el comisario Ruiz Urquiza defiende la actuación policial como «absolutamente correcta»
Cuatro agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) se sientan hoy en el banquillo de los acusados en la Audiencia de Barcelona por lesionar al activista Roger Español durante el referéndum independentista del 1 de octubre de 2017. Es el único juicio por estos hechos que no ha sido amnistiado, ya que la ley excluye expresamente los casos en los que se haya producido una pérdida o inutilidad de un órgano, miembro o sentido —como el ojo que perdió Español tras recibir un impacto de una pelota de goma—.
Español declaró como testigo y aseguró que el disparo obedeció a «represalias» tras intentar arrebatar la porra a un agente, aunque él mismo fue amnistiado en 2018 por un delito de atentado contra la autoridad (por lanzar vallas metálicas contra la línea policial). Por su parte, el entonces jefe de los antidisturbios, el comisario principal José Miguel Ruiz Urquiza, avaló la actuación de los agentes, calificándola de «absolutamente correcta» y ajustada a los protocolos.
Este juicio es excepcional porque la amnistía aprobada en 2018 cubrió la mayoría de los casos relacionados con el 1-O, pero dejó fuera aquellos que implicaran lesiones graves o permanentes. La Audiencia de Barcelona ahora debe determinar si los agentes actuaron dentro de la legalidad o incumplieron los protocolos de uso de la fuerza.
El caso reviste especial relevancia porque es el único que llega a juicio por los hechos de aquel día, cuando la represión policial generó una fuerte polémica internacional. Mientras, el Gobierno catalán y parte de la sociedad independentista siguen exigiendo la derogación de la amnistía, considerada un obstáculo para investigar las violaciones de derechos humanos cometidas durante el proceso soberanista.







