La recuperación del servicio ferroviario, suprimido en 2013, sigue atascada pese a reivindicaciones vecinales y cambios de gobierno
La línea ferroviaria Córdoba-Bobadilla sigue sin servicio de pasajeros **10 años después** de su supresión en 2013, dejando sin conexión a municipios clave de la Campiña Sur cordobesa como Fernán Núñez, Montemayor, Montilla, Aguilar de la Frontera y Puente Genil.
El servicio, que unía Córdoba con Bobadilla y cubría una demanda histórica de movilidad en la zona, fue cancelado en 2013 por la entonces consejera de Fomento de la Junta de Andalucía, **Susana Díaz**, bajo el argumento de falta de rentabilidad. Desde entonces, los vecinos han denunciado el **aislamiento** de sus pueblos, con trayectos alternativos en autobús que duplican el tiempo de viaje (hasta 2 horas en lugar de 30 minutos en tren).
La línea, gestionada por **Renfe Operadora** y con infraestructura propiedad de **Adif**, depende de una decisión política que aún no se ha materializado. Aunque en 2021 el gobierno andaluz de **Juanma Moreno** (PP) anunció su intención de reactivarla, el proyecto sigue en fase de estudio sin fecha concreta para su ejecución. Los ayuntamientos afectados, como el de **Fernán Núñez** (con 11.000 habitantes), han presentado múltiples reclamaciones, pero la falta de fondos y la priorización de otras líneas (como la alta velocidad) han paralizado cualquier avance.
El **Consorcio de Transportes de Córdoba** calcula que la reactivación requeriría una inversión de **12 millones de euros**, pero ni la Junta ni el Gobierno central han asignado recursos específicos. Mientras, los vecinos organizan movilizaciones periódicas, como la marcha del pasado mayo bajo el lema *»Tren ya, no nos dejen tirados»*, que reunió a más de 500 personas. La última promesa formal data de 2023, cuando el ministro de Transportes, **Óscar Puente** (PSOE), se comprometió a «analizar su viabilidad» en el marco del Plan de Recuperación, sin resultados tangibles.
La línea Córdoba-Bobadilla es un ejemplo de cómo la **desinversión en transporte regional** afecta directamente a zonas rurales. Según datos de la **Asociación de Municipios y Provincias (FEMP)**, el 68% de los pueblos españoles con menos de 5.000 habitantes carecen de servicio ferroviario, un problema que agrava la despoblación. En este caso, la falta de tren no solo perjudica la movilidad diaria, sino también el turismo y la economía local: Puente Genil, por ejemplo, pierde cada año **300.000 visitantes** que antes llegaban en tren desde Córdoba.







