El texto, impulsado por el PP, sale adelante con 339 votos a favor y 225 en contra tras rechazar los socialistas las enmiendas sobre regularización de inmigrantes y financiación a Marruecos.
El Parlamento Europeo aprobó este jueves una resolución de apoyo a Ceuta impulsada por el Partido Popular. El texto salió adelante con 339 votos a favor y 225 en contra, gracias al respaldo de toda la extrema derecha y de algunos diputados liberales, pero sin el grupo socialista.
La resolución recoge la «profunda preocupación» por la regularización de inmigrantes y pide un mayor control de los fondos de cooperación de la Unión Europea con terceros países. Dos enmiendas resultaron clave para el resultado final. Una la presentó Patriotas por Europa, la familia política de Vox en la Eurocámara. La otra llegó de los Conservadores y Reformistas. Ambas salieron adelante y hicieron imposible que los socialistas aceptaran el texto.
La presidenta de los socialistas europeos, Iratxe García, ya había dejado claro que rechazarían cualquier mención a la política de regularización. Una de las enmiendas reclamaba la suspensión «inmediata» de toda la financiación a Marruecos hasta que se resolviese la crisis de Ceuta. Esa medida no salió adelante. En línea con la cooperación con terceros, el texto recoge que esa cooperación «debe ir acompañada del pleno respeto de la integridad territorial de los Estados miembros».
El choque entre populares y socialistas en la Eurocámara
Las dos principales familias políticas, populares y socialistas, no fueron capaces de consensuar un texto común. Las diferencias se centraron en la gestión del Gobierno español y también en el papel de Marruecos en la crisis en la ciudad autónoma. Esa falta de acuerdo explica la significativa oposición que suscitó el texto a pesar de salir adelante.
El resultado de la votación refleja una mayoría fragmentada. El PP necesitó a la extrema derecha y a parte de los liberales para sacar adelante su propuesta. Los socialistas quedaron en minoría pese a contar con 225 votos en contra, una cifra que muestra que el rechazo no fue simbólico.
La resolución no es vinculante para los Estados miembros, pero fija la posición política del Parlamento Europeo sobre la crisis de Ceuta. El texto aprobado insta a revisar el control de los fondos comunitarios que la UE destina a terceros países, un mecanismo que la Eurocámara puede reclamar pero que corresponde ejecutar a la Comisión Europea.
Qué significa el voto para el PP y para Vox
El PP logró sacar adelante su resolución con el apoyo de Patriotas por Europa, el grupo donde se integra Vox. Esa coincidencia parlamentaria en Bruselas se produce mientras ambas formaciones mantienen sus diferencias en la política española. Para Vox, el voto refuerza su discurso sobre la regularización de inmigrantes en el marco europeo.
Los socialistas europeos, con Iratxe García al frente, habían anticipado su rechazo a cualquier mención a la regularización. Su voto en contra deja al grupo socialista fuera de una mayoría que sí respaldó el texto. La resolución también menciona la cooperación con terceros países, un ámbito donde la UE tiene competencias compartidas con los Estados miembros.
La crisis de Ceuta ha sido objeto de debate en las instituciones europeas desde que se produjo. La Eurocámara ya había abordado la situación de la ciudad autónoma en otras ocasiones, aunque sin una resolución de apoyo explícito como la aprobada este jueves. El texto final combina la preocupación por la regularización con la exigencia de control de fondos, dos elementos que los socialistas consideraron inaceptables en su redacción final.







