Timoteo Zambrano, enviado por el Gobierno de Delcy Rodríguez, presenta credenciales en Madrid mientras España evalúa su postura con Caracas
Felipe VI ha recibido este lunes en el Palacio Real de Madrid las cartas credenciales del nuevo embajador de Venezuela, **Timoteo de Jesús Zambrano Guédez**, en un acto que marca un punto de inflexión en las relaciones diplomáticas entre ambos países. La llegada de Zambrano, designado por el Gobierno de **Delcy Rodríguez** tras la detención de Nicolás Maduro en enero de 2026, coincide con un escenario político radicalmente distinto en Venezuela, donde la intervención militar estadounidense y el colapso del régimen chavista han reconfigurado la agenda internacional.
El protocolo, presidido por el Rey y acompañado por el jefe de la Casa Real, **Camilo Villarino**, también incluyó la acreditación del nuevo embajador palestino, **Fadi F. H. Elhusseini**, segundo representante con rango de embajada desde que España reconoció oficialmente al Estado de Palestina en mayo de 2024. Este gesto elevó la representación palestina en Madrid al nivel de embajada, algo que ahora adquiere mayor relevancia tras los últimos acontecimientos en Oriente Medio. Junto a ellos, presentaron sus credenciales los embajadores de **Ghana (Kulsoume Baffle)**, **Chile (Juan Antonio Coloma Correa)**, **Nigeria (Okezie Victor Ikpeazu)** y **Tailandia (Chavinda Nathalang)**.
La ausencia del ministro de Asuntos Exteriores, **José Manuel Albares**, en la ceremonia —que se desplazó a Andorra en visita oficial— subraya la prioridad que el Gobierno español otorga a este momento de transición en Venezuela. Mientras, la delegación venezolana, vestida con indumentaria ceremonial, llegó al Palacio Real en vehículos históricos de Patrimonio Nacional, escoltada por la Guardia Real. El acto, desarrollado entre las 10:30 y las 13:00 horas, refleja cómo España navega un escenario geopolítico cambiante, donde la estabilidad en Caracas y la normalización de sus relaciones con la nueva administración serán clave para definir su política exterior en los próximos meses.
El reconocimiento de Rodríguez como líder legítima por parte de la comunidad internacional —incluida España— abre una ventana para redefinir acuerdos bilaterales, especialmente en áreas como energía, comercio y cooperación migratoria. Sin embargo, persisten incógnitas sobre cómo afectará este cambio a la presencia de empresas españolas en Venezuela, donde sectores como el petrolero o el bancario mantienen intereses estratégicos. Mientras, el Gobierno de Sánchez deberá equilibrar su postura con otros actores regionales, como Colombia o Brasil, que también observan con atención los pasos de Madrid en esta nueva etapa.







