El DORA 2027-2031 congela tarifas y prioriza modernización, seguridad y descarbonización, con 4.477 millones para Madrid y 1.807 para Canarias
Óscar Puente, ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, ha presentado este martes el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) para el periodo 2027-2031, que moviliza 12.991 millones de euros —la mayor inversión de la historia de Aena— para transformar la red de aeropuertos españoles. El plan, aprobado en Consejo de Ministros, incluye 9.991 millones en inversión regulada (vinculada a actividad aeronáutica) y 2.999 millones en no regulada (actividades comerciales), con un reparto territorial que consolida a Madrid-Barajas como principal receptor, seguido de Cataluña, Canarias y la Comunitat Valenciana.
El DORA III supera en cuatro veces las inversiones del DORA II (2022-2026), que destinó 450 millones anuales, y casi cinco veces al DORA I (2017-2021), con 440 millones anuales. La media para este quinquenio se dispara a 2.000 millones anuales, según datos del Ministerio. El objetivo es modernizar infraestructuras para atender una demanda prevista de 358 millones de pasajeros en 2031, con especial enfoque en experiencia del pasajero, seguridad y descarbonización.
El plan incluye 2.851 millones para terminales, 937 millones para pistas de vuelo, 1.650 millones para seguridad, 660 millones para inter modalidad y sostenibilidad, y 3.240 millones para mantenimiento. Además, 1.859 millones (19% del total regulado) se destinarán a mejorar flujos de viajeros, controles y accesibilidad.
Las tarifas aeroportuarias se mantendrán prácticamente congeladas, con un incremento anual de solo 0,33% (tres céntimos por pasajero), situando a España entre los países europeos con tarifas más competitivas, según Puente. La financiación proviene de los ingresos de Aena, sin cargo a los presupuestos generales del Estado.
El salto inversor por regiones: Madrid lidera con 4.477 millones, Canarias recibe 1.807
El reparto territorial refleja prioridades geográficas. Madrid-Barajas concentra 4.477 millones, seguido de Cataluña con 1.962 millones (de los que 1.765 millones van a Barcelona-El Prat). Canarias recibe 1.807 millones para modernizar sus aeropuertos, mientras que la Comunitat Valenciana obtiene 1.270 millones (868 para Alicante-Elche y 400 para Valencia). Baleares supera los 1.000 millones, y Málaga-Costa del Sol alcanza los 830 millones.
Puente destacó que el plan no se limita a grandes proyectos aislados, sino que transforma la red aeroportuaria en su conjunto. Albacete, mencionado en fuentes adicionales, recibirá 9 millones de euros de los fondos no regulados, según datos contrastados. El ministro subrayó que el DORA III es un plan para toda España, no solo para aeropuertos de alta capacidad.
Contexto: ¿Por qué este plan es histórico?
El DORA es un instrumento legal que regula tarifas, inversiones y condiciones de operación de los aeropuertos gestionados por Aena durante cinco años. Su aprobación requiere consenso entre el Ministerio de Transportes, Aena y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). El último DORA, aprobado en 2022, estableció un marco para 2.250 millones de inversión (450 millones anuales), mientras que el actual multiplica esa cifra por cinco.
La inversión regulada —la vinculada directamente a la actividad aeronáutica— representa el 78% del total (9.991 millones), mientras que la no regulada (comercial) suma 2.999 millones. Este desglose refleja la apuesta por infraestructuras críticas frente a actividades complementarias. La financiación autónoma, sin cargo a los Presupuestos Generales, evita depender de fondos públicos y garantiza continuidad.
Implicaciones: ¿Qué cambia para pasajeros, aerolíneas y competencia?
Para los pasajeros, el plan prioriza reducción de tiempos de espera (mejora de controles y flujos) y accesibilidad, con inversiones en movilidad intermodal (transporte terrestre conectado a aeropuertos). Las aerolíneas se benefician de infraestructuras modernizadas, aunque la congelación tarifaria limita márgenes de beneficio en peajes aeroportuarios.
En el ámbito competitivo, el plan refuerza la posición de España frente a hubs europeos como París o Fráncfort, con tarifas más bajas y mayor capacidad. Sin embargo, la CNMC vigilará que las inversiones no distorsionen la competencia entre aeropuertos, especialmente en rutas con alta saturación como Madrid-Barajas o Barcelona-El Prat.
El DORA también incluye objetivos de descarbonización, alineados con el Plan Nacional de Energía y Clima 2021-2030. Los 660 millones para sostenibilidad se destinarán a energías renovables en aeropuertos, reducción de emisiones en operaciones terrestres y compensación de huella de carbono.
El calendario de ejecución comienza en 2027, con hitos intermedios en 2029 y 2031. La CNMC supervisará el cumplimiento de metas de inversión y tarifas, mientras que Aena gestionará la licitación de obras y la contratación de servicios.







