El plazo vence hoy al mediodía; tres aspirantes compiten por liderar la lista municipal con apoyos de militantes y figuras clave del partido
Victoria Fernández, actual miembro del equipo del ministro de Agricultura Luis Planas, presentará este miércoles a las 10:00 horas los avales necesarios para ser candidata del PSOE a la Alcaldía de Córdoba. Según el calendario interno del partido, el plazo para presentar los apoyos —que requieren el respaldo de al menos un 15% de los afiliados, unos 150 militantes— finaliza hoy al mediodía.
Fernández, que compite con José Antonio Romero y Ángel Ortiz, ambos concejales del Ayuntamiento, representa una línea más cercana al Gobierno de Pedro Sánchez, mientras que sus rivales —especialmente Romero, que ya disputó la Secretaría General provincial al actual titular, Rafaela Crespín— encarnan posturas críticas con la gestión actual. Romero cuenta con el respaldo de figuras como el actual portavoz municipal, Antonio Hurtado, la exalcaldesa Isabel Ambrosi y el exdelegado de Obras Públicas de la Junta de Andalucía, Francisco García.
La votación entre militantes para elegir al candidato definitivo está prevista para el 26 de septiembre. El proceso refleja la división interna del PSOE cordobés, donde la elección no solo depende de los avales, sino también de las alianzas dentro del partido. Fernández, con su lema *»Ea, Córdoba»*, llega con una trayectoria que incluye su etapa como delegada de la Junta y concejal en el Ayuntamiento, mientras que sus rivales apuestan por un discurso más localista y crítico con la gestión actual.
El resultado tendrá consecuencias directas en las elecciones municipales de 2027, donde el PSOE busca consolidar su presencia en una ciudad históricamente disputada entre partidos. La presentación de avales hoy marcará el inicio de una campaña interna que definirá quién liderará la lista socialista en Córdoba.
El 15 % de los afiliados, que equivale a unos 150 militantes, representa la cifra mínima de avales que cada aspirante debe reunir. Con menos de mil afiliados en total, cada firma cuenta con un peso significativo, lo que hace que la obtención de los avales sea un reto logístico y político para los candidatos.







