La secretaria general del PSOE-A evita el pleno en la Cámara Alta, repitiendo patrón de la semana pasada
La secretaria general del PSOE-A, María Jesús Montero, ha vuelto a ausentarse del Senado este martes sin asistir a la sesión plenaria prevista, un patrón que repite desde la semana pasada. La primera vez solo acudió a tomar posesión, pero se marchó antes de que terminara el acto. En esta ocasión, ni siquiera ha comparecido.
Montero, que ostenta el cargo de secretaria general del PSOE en Andalucía, es también la principal representante del partido en la Cámara Alta. Su ausencia contrasta con la obligación legal de los senadores de asistir a los plenos, especialmente cuando se trata de debates o votaciones clave. El Senado, como cámara de representación territorial, exige una presencia activa de sus miembros para garantizar la validez de los procedimientos.
El PSOE no ha ofrecido explicaciones públicas sobre estas ausencias. La falta de justificación oficial ha generado críticas internas y externas, aunque hasta ahora no se ha producido una reacción formal por parte de la dirección del partido o de la oposición. La ausencia de Montero se produce en un contexto en el que el PSOE enfrenta tensiones internas por su gestión en Andalucía y su papel en el Gobierno central.
El Senado, regulado por el Reglamento de la Cámara Alta, establece que la asistencia a los plenos es obligatoria para los senadores. Sin embargo, no existen sanciones explícitas para las ausencias puntuales, aunque su repetición puede afectar a la credibilidad de los grupos parlamentarios. En este caso, la ausencia de Montero no ha impedido la celebración del pleno, pero sí ha llamado la atención sobre la falta de transparencia en su justificación.
Según el programa de la sesión del martes, el pleno estaba programado para tratar la reforma del sistema de financiación autonómica, un tema de alta relevancia para la región andaluza. La agenda, publicada en la web oficial del Senado, indicaba que Montero debía participar en la discusión y votación, pero su ausencia dejó al PSOE sin representación directa en el debate.
El secretario general del PSOE-A, Juan Espadas, confirmó en una nota de prensa que la ausencia de Montero se debió a un compromiso previo que no pudo posponerse, aunque no se ha especificado la naturaleza del mismo. Esta explicación, sin embargo, no ha satisfecho a los críticos que demandan mayor claridad sobre la participación de los representantes del partido en la Cámara Alta.







