El portavoz independentista exige un ‘giro de guion’ en la Generalitat y celebra el repunte de la Diada como ‘punto de inflexión’
Junts ha calificado los dos años de gobierno de Salvador Illa en la Generalitat como un «colapso general» en educación, sanidad, seguridad y movilidad, con al menos 12 dimisiones de altos cargos y una «crisis permanente» en el ejecutivo. El portavoz de la formación, Josep Rius, acusó hoy al presidente catalán de «mal gestor» y de mantener una «sumisión total» al Gobierno de Pedro Sánchez.
Rius criticó especialmente que Illa siga manteniendo en sus puestos a consejeros como Núria Parlon, Esther Niubó y Sílvia Paneque, pese a los problemas de gestión denunciados por la oposición. «Es cómplice del lío», afirmó, comparando la situación con lo que harían desde la oposición si estuvieran en el Gobierno.
El balance de Junts contrasta con su lectura positiva de la Diada, donde destacó el aumento de participación —especialmente entre jóvenes— como un «punto de inflexión» para el independentismo. La formación anunció su disposición a sumarse a proyectos unitarios con Ómnibus Cultural y la Asamblea Nacional Catalana para recuperar «unidad y transversalidad».
Sobre la posible aplicación de la ley de amnistía a Carles Puigdemont, Rius evitó pronósticos y recordó que el Tribunal Constitucional aún no ha resuelto el recurso pendiente. «Llevamos años escuchando rumores interesados», advirtió.
El dirigente independentista ha enmarcado este balance en la recta final de la primera mitad del mandato, que se cumple este mismo jueves con la conferencia de Illa sobre los dos años al frente de la Generalitat. Rius ha sostenido que, si el president estuviera ahora en la oposición, no toleraría una situación como la que atraviesa su propio ejecutivo, y le ha reclamado un cambio de rumbo para evitar que las clases medias y trabajadoras sigan empobreciéndose.
En clave interna, Junts ha puesto el foco en la presión que, a su juicio, soportan algunas consejerías tras la sucesión de salidas de altos cargos. Para el portavoz, el problema no es solo que se produzcan dimisiones dentro de la Administración catalana, sino que los consejeros responsables de esos departamentos continúen en sus puestos pese a los problemas de gestión denunciados por la oposición.







