El partido pide a los jóvenes que no se dejen «utilizar» políticamente por la izquierda, mientras cuestiona la falta de respuesta institucional
Vox ha acusado este lunes al ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, y al alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, de no actuar frente a la acampada instalada desde el sábado en la Puerta del Sol por jóvenes que protestan contra el desahucio de Maricarmen Abascal. El partido, en declaraciones de su portavoz de Seguridad, Samuel Vázquez, denuncia que ni la Policía Nacional ni la Policía Municipal —que tienen competencias para intervenir— han tomado medidas.
Vázquez reconoció el el derecho de los jóvenes a estar «cabreados» por la crisis de vivienda, pero advirtió contra su utilizar políticamente por parte de la izquierda, especialmente tras las declaraciones de la vicepresidenta Yolanda Díaz, quien llamó a movilizarse contra el Gobierno del que forma parte. «Se trata a la gente como idiota», criticó, añadiendo que la acampada —con unos 200 participantes según sus cálculos— refleja un problema que afecta a millones hay en España.
El responsable de Vivienda de Vox, Carlos Hernández Quero, reforzó la crítica al Gobierno, al que acusa de ser el «responsable» de la situación actual, que describe como un «apocalipsis» para el acceso a la vivienda. «No vamos a dejar que se adueñen de esa indignación», advirtió, subrayando que el partido no tolerará que la izquierda pastorear un malestar «transversal».
La acampada, que comenzó tras una manifestación el sábado, se enmarca en un contexto de creciente presión social por los desahucios y el encarecimiento de los alquileres. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) de 2025, el 34,2% de los hogares españoles destinaba más del 40% de sus ingresos a vivienda, un récord histórico. Mientras, el Gobierno ha anunciado medidas como el Fondo de Emergencia Habitacional, con una dotación inicial de 500 millones de euros para 2026, aunque críticos como Vox señalan que son insuficientes.
La falta de respuesta institucional contrasta con casos recientes, como la desalojada acampada de Plaza de Cataluña (Barcelona) en julio, cuando la Guardia Urbana actuó con apoyo de la Policía Nacional tras 48 horas de ocupación. En Madrid, sin embargo, ni el Ayuntamiento ni el Ministerio del Interior han intervenido hasta ahora, lo que ha alimentado acusaciones de «doble rasero» por parte de la oposición.




