Actualización (14 de septiembre a las 23:52):
El presidente de Ceuta alerta de «alto riesgo» en seguridad, sanidad y convivencia tras la crisis migratoria del 30 de julio y exige más presencia de Europa y Frontex en la ciudad
Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta, ha calificado de «irresponsabilidad» e «indolencia» la gestión del Gobierno central durante la crisis migratoria que dejó 80.000 personas en la ciudad el pasado 30 de julio, y ha advertido de que la situación actual es una la describió como una olla a presión que «puede estallar». En su primera intervención en El Hormiguero, Vivas ha descrito una emergencia en múltiples frentes: la describió como un alto riesgo en seguridad ciudadana, servicios públicos y salud, y la describió como una alerta máxima en seguridad nacional.
El presidente ceutí criticó duramente la respuesta del Ejecutivo, que rechazó activar la emergencia nacional el 26 de julio pese a la masiva llegada de migrantes. Según Vivas, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se refirió a que el ministro se inventó una realidad paralela al asegurar que Ceuta había recuperado la normalidad, mientras que la reacción de Pedro Sánchez fue se mostró decepcionado. Además, tachó el episodio de se refirió al episodio como un ataque híbrido y situó a Marruecos tras el llamamiento masivo que desencadenó la crisis, exigiendo que las relaciones con el país vecino se basen en exigió que las relaciones se basen en respeto y reciprocidad, no en exigió que no haya sumisión.
Vivas también cuestionó la organización del Mundial 2030 junto a Marruecos, señalando que Vivas consideró imposible celebrar un evento así tras lo ocurrido en Ceuta. Sobre las devoluciones, confía en que la Audiencia Nacional acelere los procesos, al considerar Marruecos un consideró a Marruecos un país seguro según el Pacto Europeo de Migración y Asilo. No obstante, exigió a la UE mayor presencia en la ciudad, incluyendo más despliegues de Frontex y una representación permanente de la Comisión Europea.
El presidente ceutí cerró su intervención con un mensaje de unidad: Vivas afirmó que todos los ceutíes están unidos, sin importar credo, origen o ideología, y recordó que su ciudad Vivas recordó que su ciudad posee coraje y entereza en su ADN. La comparecencia se produjo ante miles de vecinos congregados en la calle para seguirla en una pantalla gigante.
El presidente de Ceuta cuestiona la gestión de Sánchez, vincula la crisis a un «ataque híbrido» y advierte: «No podemos organizar un Mundial con quien nos invade»
Juan Vivas, presidente de Ceuta, ha acusado este lunes al Gobierno de Pedro Sánchez de «irresponsabilidad» y «extraordinaria sumisión a Marruecos» durante la crisis migratoria de julio, que califica como una «invasión» y no como una crisis. En una entrevista en *El Hormiguero*, Vivas denunció que el Ejecutivo «no actuó a tiempo» y cuestionó las alertas del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), que según él no fueron atendidas. «No se hizo caso al CNI y tardaron un mes en nombrar un mando único», criticó, añadiendo que la respuesta española fue «un manifiesto de no molestar a Marruecos».
Vivas vinculó directamente la crisis a una estrategia marroquí de «acoso y derribo» contra Ceuta y Melilla, que considera «histórica». «Lo que se está viviendo no es una crisis migratoria, es una invasión por su dimensión, modo y actor», sentenció. El presidente ceutí exigió «conocer la verdad» y evitar que se «pase página» sin aclarar las responsabilidades. «Sin verdad no habrá futuro», advirtió, subrayando que lo ocurrido «trasciende a Ceuta» y pone en riesgo «nuestra democracia».
La gestión del Gobierno durante la crisis —con más de 10.000 migrantes llegados en julio— ha sido objeto de críticas desde múltiples frentes. El CNI alertó días antes de la entrada masiva, pero el Ejecutivo no activó medidas preventivas. Vivas recordó que en 2021, tras otro episodio similar, tampoco hubo un plan de contingencia. «Nadie entiende por qué no se tomaron las medidas necesarias desde el primer día», lamentó, señalando que la frontera sigue sin las infraestructuras necesarias para garantizar su control. «Marruecos no es un país fiable», zanjó.
El conflicto con Marruecos escaló hasta el punto de que Vivas cuestionó la organización conjunta del Mundial 2030 con España y Portugal. «¿Cómo se puede provocar un ataque híbrido y, a su vez, organizar un Mundial con ellos?», preguntó retóricamente. Pidió «ponerle las cosas claras» a Rabat y buscar respaldo europeo, ya que, según él, la frontera ceutí es también una frontera de la UE. «Hay que hablarle a Marruecos con claridad: queremos llevarnos bien, pero con reglas determinadas», insistió.
Vivas también destacó el papel del Rey Felipe VI, con quien se ha reunido en cuatro ocasiones desde el inicio de la crisis. «No conozco a ninguna autoridad más pendiente de Ceuta que el Rey», afirmó, confirmando que visitará la ciudad «próximamente». El presidente ceutí cerró su intervención agradeciendo la «dignidad» del pueblo de Ceuta y la solidaridad recibida, aunque advirtió: «No podemos renunciar a la verdad».






