El presidente de EE.UU. acusa a los tres medios de difundir «noticias falsas» y amenaza con ampliar la medida a otros
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, ha prohibido este viernes el acceso de los periodistas de CNN, MSNBC y Politico a la Casa Blanca, una decisión que entra en vigor de forma «inmediata» y que justifica por la «constante difusión de noticias falsas» de estos medios. La medida afecta a tres de los principales medios de comunicación del país, que cubren regularmente la Casa Blanca y la Administración.
Trump argumenta que estos medios «no deberían poder escribir o informar sobre ficción y mentiras» cuando abordan temas relacionados con su gobierno. La decisión, anunciada a través de sus redes sociales, forma parte de una estrategia más amplia: el mandatario ha advertido que tomará «medidas» adicionales contra otros medios que, según su criterio, incurran en la misma práctica. La prohibición incluye tanto a reporteros como a corresponsales, limitando su capacidad para cubrir eventos oficiales y entrevistas con altos cargos.
Esta medida se enmarca en un contexto de creciente polarización en el periodismo estadounidense, donde Trump ha mantenido una relación conflictiva con los medios desde su llegada al poder en 2016. En el pasado, ha criticado abiertamente a medios como CNN y MSNBC, acusándolos de sesgo político. Sin embargo, esta es la primera vez que impone una restricción formal de acceso basada en su percepción de «noticias falsas». La decisión podría tener repercusiones legales y mediáticas, ya que limita el derecho de los periodistas a informar desde la sede del poder ejecutivo.
Los tres medios afectados han reaccionado con firmeza. CNN y MSNBC, propiedad de WarnerMedia y NBCUniversal respectivamente, son dos de los canales de noticias más influyentes en el país, con audiencias que superan los millones de espectadores diarios. Politico, por su parte, es un referente en periodismo político, especialmente en su cobertura de Washington. La prohibición no solo restringe su acceso físico, sino que también podría afectar a su capacidad para obtener información privilegiada en fuentes oficiales.
La medida llega en un momento clave del ciclo político estadounidense, a menos de un año de las elecciones presidenciales de 2028. Trump, que ya ha anunciado su intención de presentarse a la reelección, utiliza este tipo de acciones para consolidar su base de apoyo entre sus seguidores, muchos de los cuales desconfían de los medios tradicionales. Sin embargo, la decisión también ha generado críticas desde sectores opuestos, que ven en ella un intento de silenciar voces disidentes y limitar la libertad de prensa.







