El líder de Vox alerta en Barcelona de un «peligro sin precedentes» y vincula la invasión migratoria con la «islamización» de Cataluña y España
Santiago Abascal advirtió este viernes en Barcelona que Pedro Sánchez está dispuesto a «robar» las elecciones de 2027 o incluso a evitar su convocatoria para mantenerse en el poder. Durante un acto en la Plaza de la Marina, en el barrio de Sants, el líder de Vox aseguró que el presidente del Gobierno «es más peligroso que nunca» y llamó a no confiar en las encuestas, recordando los errores de 2023.
El acto, celebrado pese a intentos de boicot por parte del Ayuntamiento de Barcelona —que denegó inicialmente el permiso y solo lo concedió con 24 horas de antelación—, también contó con la presencia de Ignacio Garriga, secretario general de Vox, y Joan Garriga, portavoz parlamentario en Cataluña. Durante su intervención, Abascal centró su discurso en la «invasión migratoria» como eje central, calificando el debate político actual de una lucha entre «civilización y barbarie». «No es una polémica entre catalanes y castellanos, sino entre prosperidad y ruina, entre democracia e islam», declaró, vinculando directamente la gestión de Sánchez con el riesgo de «islamización» en Cataluña y el resto de España.
La estrategia de Vox incluye advertir sobre un supuesto «triunfalismo» del Gobierno, que según Abascal busca manipular a la ciudadanía. El líder de Vox insistió en que las elecciones de 2027 serán decisivas para evitar, en su opinión, el colapso de España. El acto se desarrolló en un contexto de tensiones, con grupos radicales concentrados frente al lugar y música a alto volumen para intentar dificultar los discursos.
El mensaje de Abascal contrasta con el tono optimista de las encuestas actuales, que sitúan al PP como favorito para ganar las próximas elecciones. Sin embargo, el líder de Vox desconfía de los sondeos y apela a la movilización de su base electoral para evitar, según su narrativa, un escenario en el que Sánchez «siga destruyendo España».
El Ayuntamiento de Barcelona ha abierto una investigación por el presunto boicot al permiso de uso de la plaza, mientras que Vox denuncia una «persecución política» contra su actividad en Cataluña. La formación ha anunciado que recurrirá las decisiones municipales para garantizar su derecho a celebrar actos públicos sin obstáculos.







