La cadena vetada demanda a la Casa Blanca por violar la Primera Enmienda; Fox, CBS, ABC y NBC suspenden su cobertura conjunta en protesta
Donald Trump prohibió este martes a la cadena CNN cubrir su llegada a la Asamblea General de la ONU en Nueva York, acusándola de difundir «noticias falsas». Durante el encuentro con la periodista Kaitlan Collins, Trump le espetó: *»Dijiste que no ibas a cubrirme. No deberías estar cubriéndome»*, en un episodio que refleja la escalada de su ofensiva contra medios críticos.
El veto, anunciado el viernes y extendido a MSNBC y al periódico Politico, impide el acceso de estos medios a la Casa Blanca y amenaza la cobertura audiovisual del presidente durante su estancia en la ONU. La cadena CNN, encargada tradicionalmente de distribuir imágenes del dispositivo de prensa («pool») a otros medios, ha sido expulsada de este sistema rotativo que opera desde hace décadas.
En respuesta, las cadenas Fox News, CBS, ABC y NBC anunciaron la suspensión de su participación en el «pool» hasta que se levante la prohibición. Además, CNN, MSNBC y Politico presentaron una demanda contra la Administración de Trump por considerar que vulnera la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense, que garantiza la libertad de prensa.
El veto forma parte de una estrategia más amplia del presidente para restringir el acceso de medios que han criticado su gestión. Desde 2017, Trump ha vetado a periodistas de CNN, NBC y The New York Times en ruedas de prensa, una práctica que ha sido condenada por organizaciones como el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ) y la Asociación de la Prensa Extranjera en Washington (FPAW).
El sistema de ‘pool’ y su impacto en la cobertura presidencial
El «pool» es un mecanismo de colaboración entre medios para cubrir eventos oficiales, especialmente desplazamientos presidenciales. Una cadena rota —generalmente CNN o NBC— acompaña al presidente y distribuye imágenes en tiempo real a otros medios, evitando duplicidades y reduciendo costes. Este sistema, usado desde los años 80, garantiza una cobertura uniforme y evita que un solo medio monopolice la información.
La suspensión del «pool» por parte de Fox News, CBS, ABC y NBC deja a Trump sin cobertura audiovisual independiente durante su viaje a la ONU. La Casa Blanca ha optado por compartir imágenes solo con medios afines, como Fox News, lo que limita la diversidad de fuentes y refuerza la narrativa del gobierno.
Reacciones internacionales y precedentes legales
La decisión de Trump ha generado rechazo unánime en el mundo periodístico. La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) calificó el veto como un «ataque a la libertad de prensa» y recordó que Estados Unidos, como líder democrático, debe dar ejemplo en la protección de este derecho. En Europa, la Federación Europea de Periodistas (EFE) advirtió sobre los riesgos de una «desinformación controlada» cuando el acceso a fuentes oficiales se restringe.
Legalmente, la demanda presentada por CNN y otros medios se basa en la Primera Enmienda, que prohíbe al gobierno limitar el acceso a información pública. Precedentes como el caso Branzburg v. Hayes (1972) y Zurcher v. Stanford Daily (1978) respaldan el derecho de los medios a cubrir eventos oficiales sin restricciones arbitrarias. Sin embargo, la Corte Suprema ha permitido excepciones en casos de seguridad nacional, un argumento que la Administración de Trump podría esgrimir para justificar el veto.
¿Qué sigue para la cobertura de Trump en la ONU?
Mientras la demanda avanza, la cobertura de Trump en la ONU dependerá de cómo gestione la Casa Blanca el acceso a imágenes. Si el «pool» no se reactiva, los medios afectados tendrán que recurrir a fuentes alternativas, como periodistas independientes o imágenes filtradas, lo que podría afectar la calidad y oportunidad de la información. Además, el veto podría extenderse a otros eventos internacionales, como la cumbre del G7 en agosto o la reunión de la OTAN en diciembre.
Para los analistas, este episodio refleja una tendencia preocupante: la creciente polarización entre medios y gobiernos, especialmente en contextos de alta tensión política. La ONU, como foro multilateral, podría verse afectada si la falta de cobertura independiente limita el escrutinio público sobre las declaraciones de Trump, cuya retórica suele ser objeto de controversia.
La Asamblea General de la ONU, que se celebra cada septiembre, es uno de los escenarios donde los líderes mundiales enfrentan preguntas incómodas. En 2023, Trump usó el podio para criticar a la organización por su «sesgo antiisraelí», una postura que generó protestas de países como Irán y Venezuela. Este año, con el veto a CNN y la suspensión del «pool», la transparencia de su discurso podría verse comprometida.
El episodio ocurrió durante la llegada de Trump a la sede de Naciones Unidas junto a la primera dama, Melania Trump, antes de intervenir en el debate general del 81.º periodo de sesiones de la Asamblea General. La periodista increpada, Kaitlan Collins, es uno de los rostros más destacados de la cadena vetada, lo que subraya el carácter personal del intercambio y no solo institucional del veto.
La medida contra CNN y los demás medios se produce en un contexto en el que la cadena vetada era la encargada de acompañar y distribuir las imágenes del mandatario al resto de medios durante sus desplazamientos de esta semana, una función logística que ahora queda en el aire y que explica por qué el resto de grandes cadenas reaccionaron suspendiendo sus tareas de ‘pool’ hasta que se levante la prohibición.




