La secretaria general saliente lidera una gestora para 2027 con José Valle como posible cabeza de lista, en un intento por capitalizar el desgaste de los pactos insulares
María Jesús Tovar ha asumido este miércoles la presidencia de la comisión gestora del PP en Lanzarote, poniendo fin a los 18 años de Astrid Pérez al frente de la formación insular. El nombramiento, ratificado por la Junta Directiva Autonómica Extraordinaria del partido, marca el inicio de una etapa transitoria enfocada en preparar los comicios autonómicos y locales de mayo de 2027.
La transición, planificada desde hace un año, se ha acelerado tras la estabilización del calendario electoral nacional. Manuel Domínguez, presidente del PP de Canarias, confirmó que Pérez propuso el cambio para cerrar un ciclo de dos décadas al frente de la organización. La gestora, ahora liderada por Tovar, busca «crecer y mejorar el músculo electoral» del partido en la isla, según sus propias palabras, con el objetivo de lograr «los mejores resultados de la historia» en las próximas elecciones.
El equipo de Tovar apuesta por una estrategia de renovación que incluye la incorporación de perfiles independientes del sector empresarial. José Valle, presidente de la Cámara de Comercio de Lanzarote y La Graciosa desde 2022, emerge como posible cabeza de lista o figura destacada en la candidatura popular. Valle, también líder del Círculo de Empresarios de la isla y delegado de la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos (ATA), representa un intento del PP por ampliar su base electoral más allá de la militancia tradicional, en un contexto donde el desgaste de los pactos insulares podría favorecer a la formación.
La gestora, que pilotará la transición hasta el congreso insular definitivo, se enfrenta al reto de consolidar una imagen de renovación técnica frente a sus competidores en el Cabildo y los ayuntamientos. Tovar ha evitado mencionar tensiones internas recientes, priorizando la estabilidad y el legado de su antecesora, con quien mantiene una estrecha relación. El proceso, sin embargo, se desarrolla bajo la sombra de un posible fichaje corporativo de peso, que podría reconfigurar el tablero político insular antes de las elecciones.






