El alcalde Carlos Velázquez anuncia plazos concretos para un documento clave pendiente desde 2007, pero sin detalles sobre financiación o conflictos urbanísticos
El alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, ha confirmado este jueves los plazos para la aprobación inicial del Plan de Ordenación Municipal (POM), un documento pendiente desde 2007 y clave para regular el crecimiento urbano de la ciudad. Según sus cálculos, el proyecto llegará entre mayo y junio de 2027, aunque no ha detallado ni el presupuesto asignado ni los posibles conflictos con promotores o vecinos.
El POM de Toledo no se actualizaba desde 2004, cuando el anterior plan —aprobado en 2007, pero nunca desarrollado— quedó obsoleto por el crecimiento demográfico y la presión inmobiliaria. Este vacío legal ha generado tensiones en proyectos como la ampliación del polígono industrial de La Mancha o la rehabilitación del centro histórico, donde falta un marco urbanístico claro para evitar ocupaciones ilegales o especulación. La oposición municipal, aunque no ha reaccionado aún, suele criticar los retrasos en planes estratégicos como este.
La aprobación del POM requiere mayoría absoluta en el Pleno municipal (17 votos de 25 concejales), lo que obliga a Velázquez a negociar con grupos como PP o Cs, que controlan juntos 9 escaños. El alcalde ha evitado mencionar obstáculos, pero fuentes cercanas al Ayuntamiento señalan que la financiación autonómica —recortada en los últimos presupuestos— podría retrasar su ejecución más allá de 2027. Toledo, con 330.000 habitantes, es la única capital de provincia española sin un plan urbanístico vigente desde hace dos décadas.
El POM no solo regulará usos del suelo, sino también infraestructuras críticas como la conexión del tranvía con el centro o la gestión de residuos, temas que el Ayuntamiento lleva años posponiendo por falta de consenso. La próxima revisión del Plan Director de Infraestructuras (2025) dependerá directamente de este plan, lo que añade urgencia a su aprobación.







