La proyección oficial da la victoria al bloque socialdemócrata por un escaño, mientras los Demócratas de Suecia pierden dos puntos y exigen entrar en el Gobierno.
El bloque de partidos de la oposición liderado por el Partido Socialdemócrata de Suecia (S) ha logrado 175 escaños en el Riksdag, el Parlamento unicameral sueco. Los partidos que respaldan al primer ministro saliente, el conservador Ulf Kristersson, se quedarían con 174, según la primera proyección oficial. La diferencia es de un solo escaño.
La estimación coincide con las encuestas a pie de urna. Estos sondeos daban un 49,4% a los socialdemócratas y sus aliados. El Partido Moderado de Kristersson y sus socios, incluido el ultraderechista Demócratas de Suecia (SD), se quedaban en un 49,1%. El estudio de Valu para SVT sitúa al Partido Socialdemócrata en un 27,6%, como el más votado. Le sigue el Partido Moderado, con un 20%.
El tercer puesto es para Demócratas de Suecia, con un 17,5%, según ese mismo estudio. La formación que dirige Jimmie Akesson pierde dos puntos respecto a las elecciones de 2022. El resultado supone una decepción para el partido, que esperaba seguir creciendo. Uno de sus diputados, Josef Fransson, ha cargado en redes sociales contra los votantes de los partidos pequeños. En su publicación escribió: «¡Felicidades a todos los discapacitados mentales que votan a partidos pequeños! ¡Diversión!».
Por detrás se sitúan el Partido de la Izquierda (V, 8%), que supera al Partido del Centro (C, 7,5%). El Partido Verde (MP, 7,4%) escala hasta el sexto puesto. Le siguen el Partido Demócrata Cristiano (KD, 6,1%) y el Partido Popular Liberal (L, 5,4%). La entrada de los liberales en el Parlamento puede ser fundamental para la aritmética posterior.
Una segunda encuesta, publicada por la cadena TV4, arroja resultados similares. Da al Partido Socialdemócrata un 28,4%, seguido de Demócratas de Suecia (18,5%) y del Partido Moderado (17,5%). El estudio se basa en 4.045 entrevistas. También otorga representación parlamentaria a los liberales. El bloque de derecha sumaría un 47% de votos. Los cuatro partidos de la izquierda obtendrían un 51,3% de apoyo.
Por el momento, los líderes políticos no han reaccionado a los resultados de las encuestas a pie de urna. En la sede electoral de los socialdemócratas y en la de los liberales se ha celebrado la proyección. En la sede de SD cunde el desánimo. Al cierre del domingo, Ebba Busch, líder del Partido Demócrata Cristiano y vice primera ministra del país, ha señalado que «todo voto se contará». Busch ha admitido que puede que Suecia se vaya a dormir sin saber quién formará el nuevo Gobierno.
El acuerdo de 2022 que sostuvo a Kristersson
Kristersson ha gobernado Suecia tras la firma en 2022 del Acuerdo de Tido. Por ese pacto, la extrema derecha no entró en el Gobierno pese a estar por encima del Partido Moderado. Apoyó al Ejecutivo a cambio de que se asumiera buena parte de su agenda en inmigración, asilo y control fronterizo. En esta ocasión, los Demócratas de Suecia han advertido en campaña de que no volverán a renunciar a estar en el Consejo de Ministros. Pretenden lograr puestos ministeriales a cambio de su apoyo en el Parlamento.
Un escaño decide el bloque y la llave liberal
La diferencia de un escaño entre los dos bloques deja la formación del Gobierno en manos de los partidos pequeños. El Partido Popular Liberal (L) entra en el Parlamento con un 5,4% en el estudio de SVT. Su presencia puede inclinar la aritmética hacia uno u otro lado. Los Demócratas de Suecia, por su parte, han endurecido su posición respecto a 2022: ya no aceptan sostener un Gobierno sin formar parte de él. Ese cambio de condición complica cualquier acuerdo con el bloque de derecha si SD mantiene su exigencia de entrar en el Consejo de Ministros.
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