El Comando Central de EEUU reafirma su control total del estrecho de Ormuz tras reanudar el bloqueo marítimo, mientras Irán negocia rutas alternativas con Omán y el precio del petróleo alcanza su máximo en años
Las Fuerzas Armadas estadounidenses han desviado 100 barcos comerciales hacia o desde puertos iraníes en los últimos 60 días, desde que el presidente Donald Trump reanudara el bloqueo marítimo contra Irán el 14 de julio, según datos del Comando Central de EEUU (Centcom). Ninguna embarcación ha logrado atravesar el bloqueo sin autorización, según el organismo militar, que insiste en que sus tropas mantienen el «muro de acero» contra Teherán.
El bloqueo actual, que comenzó el 14 de julio, es la segunda fase de una estrategia que ya había desviado 140 buques entre el 13 de abril y el 18 de junio. Durante ese periodo, EEUU inhabilitó 9 barcos que desobedecieron las órdenes y permitió el paso de más de 50 naves comerciales con ayuda humanitaria. La medida responde a los persistentes ataques iraníes en el estrecho de Ormuz, una ruta crítica por la que transitaba el 20% del crudo mundial antes del conflicto.
La tensión escaló el pasado 30 de agosto, cuando Irán y EEUU reanudaron sus ataques cruzados, lo que ha disparado el precio del petróleo. El crudo intermedio de Texas (WTI) cerró esta semana en 100,5 dólares por barril, su nivel más alto desde 2014, según datos del mercado.
Mientras, Irán busca alternativas. Este sábado 13 de septiembre, el país anunció que negociará con Omán rutas marítimas provisionales y seguras para la navegación comercial a través del estrecho de Ormuz. A la reunión en Mascate, prevista para el lunes 16 de septiembre, asistirán también países árabes del Golfo Pérsico.
Por su parte, Trump aseguró en Irlanda que el conflicto en Irán terminará «justo después de las elecciones de medio término» en EEUU, previstas para el 3 de noviembre, y que entonces «pronto caerá el precio del petróleo».
El contexto del bloqueo: de alto el fuego a ruptura
El bloqueo actual se enmarca en la ruptura del acuerdo de alto el fuego firmado por Trump el 17 de junio, tras meses de tensiones. Según el Centcom, la estrategia busca presionar a Irán por sus ataques a barcos en el estrecho de Ormuz, una zona estratégica por donde transita el 20% del petróleo mundial. El conflicto ha reavivado temores de un corte total del suministro, algo que ya ocurrió en 2019, cuando el precio del barril superó los 70 dólares.
Irán, por su parte, ha acusado a EEUU de violación del derecho internacional y ha insistido en que el bloqueo afecta a su economía y a la de sus aliados. La negociación con Omán busca reducir el impacto en el comercio regional, aunque sin desafiar abiertamente la autoridad de EEUU en la zona.
Implicaciones: ¿hacia una escalada o un nuevo acuerdo?
El bloqueo no solo afecta a Irán, sino también a países dependientes del petróleo iraní, como China, India y Turquía, que han criticado la medida como un obstáculo al comercio global. La subida del precio del crudo, por su parte, podría presionar a la Reserva Federal para frenar su política de tipos de interés, algo que ya ha generado debates en Wall Street.
Mientras, la comunidad internacional observa con preocupación cómo el conflicto podría extenderse más allá del estrecho de Ormuz. La UE ha instado a ambas partes a reanudar el diálogo, pero hasta ahora sin éxito. La próxima reunión en Omán será clave para evaluar si Irán logra negociar un corredor seguro o si el bloqueo se mantiene indefinidamente.
Trump, por su parte, ha vinculado el fin del conflicto a las elecciones de noviembre, lo que sugiere que su administración podría mantener la presión hasta entonces. Sin embargo, la escalada de ataques en agosto indica que, de momento, ninguna de las partes está dispuesta a ceder.







