La ministra de Defensa pide agilizar trámites para recuperar la normalidad y acusa de «mucha intranquilidad» en la ciudad autónoma
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha exigido este lunes al nuevo delegado del Gobierno en Ceuta «máxima rapidez» y «transparencia» para devolver la normalidad a la ciudad, tras la dimisión de Miguel Ángel Pérez Triano —quien abandonó el cargo tras casi dos meses de crisis migratoria—. Robles, en declaraciones en Bruselas, subrayó que el relevo debe acelerar los trámites pendientes y recuperar la confianza de los ceutíes, afectados por semanas de incertidumbre y «mucho sufrimiento».
Pérez Triano, quien presentó su renuncia este lunes, alegó presión sobre él y su familia desde la llegada masiva de migrantes registrada a finales de julio. Aunque defendió su gestión, reconoció que advirtió al Gobierno «semanas antes» de las movilizaciones en Marruecos para cruzar la frontera. Su sustituto, designado por el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, deberá coordinar con Robles para cumplir la ley y «dar la máxima actividad» a la ciudad, según exigió la ministra.
La crisis, que se prolonga desde julio, ha generado tensiones políticas y judiciales. Robles descartó la participación de militares marroquíes en los hechos de julio, aunque remitió la cuestión al procedimiento judicial abierto. Además, confirmará el próximo 6 de octubre ante la Comisión de Gastos Reservados del Congreso, pidiendo que también comparezca la directora del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) para esclarecer los hechos.
Ceuta, ciudad autónoma con estatus especial, depende directamente del Gobierno central. Su delegado, nombrado por el Ejecutivo, gestiona competencias como seguridad fronteriza, coordinación con las Fuerzas Armadas y respuesta a emergencias. La actual crisis, la más grave desde 2022, ha puesto en jaque la estabilidad de la ciudad, donde conviven tensiones sociales, presiones migratorias y disputas políticas entre el Gobierno y el Partido Popular (PP), que gobierna en la ciudad con Juan Vivas como alcalde.
El PP ya ha exigido investigaciones parlamentarias sobre la gestión de la crisis. Mientras, Robles insistió en que la prioridad es «devolver la normalidad» con «máximo respeto a la legalidad», aunque reconoció que la situación genera «mucha intranquilidad» entre los ciudadanos.





