El Gobierno regional reduce a tres años el plazo fiscal y crea un ‘cheque relevo’ para evitar el cierre de negocios sin sucesión interna, en un contexto de crecimiento económico del 2,9%
Fernando López Miras, presidente de la Región de Murcia, ha aprobado este martes el anteproyecto de Ley de Apoyo a la Empresa Familiar, un paquete de medidas que busca evitar el cierre de hasta 3.000 negocios regionales por falta de relevo generacional. La norma, presentada durante el Foro Avanza Empresa Familiar, reduce de cinco a tres años el plazo de mantenimiento exigido para acceder a la reducción fiscal en sucesiones y baja de 65 a 60 años la edad mínima para que un donante pueda acogerse a ella. Además, incluye herramientas como el Cheque Relevo, protocolos familiares y una bolsa de relevo para empresas viables sin herederos internos.
La ley, calificada por López Miras como «pionera», consolida instrumentos ya en marcha como la mediación especializada y busca profesionalizar la gestión de estos negocios, que representan el 80% del tejido empresarial murciano. Según datos de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), la economía regional creció un 2,9% interanual en el primer semestre de 2026, con exportaciones que rozaron los 7.460 millones de euros —más del triple que la media nacional—. El Ejecutivo regional vincula esta normativa a la necesidad de «asegurar su continuidad» en un contexto de expansión económica.
El texto, fruto del diálogo con la Asociación Murciana de la Empresa Familiar (Amefmur), flexibiliza requisitos fiscales en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones para facilitar la transmisión de empresas. López Miras subrayó que la medida responde a un desafío clave: «No queremos que nuestras empresas familiares tengan que cerrar por falta de relevo». La bolsa de relevo, por ejemplo, permitirá a negocios sin sucesión interna buscar socios externos o profesionales para evitar su desaparición.
Un modelo replicable: cómo funciona el ‘Cheque Relevo’ y qué lo diferencia de otras comunidades
El Cheque Relevo es la pieza central de la ley y consiste en una ayuda económica —cuya cuantía exacta no se detalla en el anteproyecto— destinada a cubrir hasta el 80% del valor de las acciones o participaciones transmitidas en el marco de un relevo generacional. A diferencia de iniciativas similares en otras comunidades autónomas, como la de Andalucía o Cataluña, el modelo murciano incluye tres novedades: la reducción de la edad del donante a 60 años (frente a los 65 habituales), la disminución del plazo de mantenimiento fiscal de cinco a tres años, y la creación de una bolsa de relevo gestionada por la Consejería de Economía para empresas sin herederos directos.
Según datos de Amefmur, el 68% de las empresas familiares murcianas no tiene un plan de sucesión formalizado, y el 42% de los titulares actuales tiene más de 65 años. La ley también establece protocolos obligatorios para evitar conflictos internos, con mediación especializada subvencionada. «La empresa familiar merecía un marco estable», declaró López Miras, quien destacó que estas medidas buscan «aliviar sus cargas fiscales» y «favorecer su continuidad».
El contexto económico: por qué Murcia apuesta por salvar sus empresas familiares en plena expansión
La Región de Murcia registró en el primer semestre de 2026 un crecimiento del 2,9% en su PIB, según la AIReF, con un sector exportador que superó los 7.460 millones de euros —un 312% más que la media nacional—. Sectores como el agroalimentario, el turismo y la logística concentran el 70% de estas exportaciones, pero su sostenibilidad depende en gran medida de la estabilidad de las pymes familiares. El 82% de las empresas murcianas son de este tipo, según el Registro Mercantil, y el 35% tienen más de 50 años de antigüedad.
La ley se enmarca en un plan más amplio del Gobierno regional para impulsar la economía productiva, que incluye incentivos fiscales para la innovación y la internacionalización. López Miras justificó la urgencia de la medida: «Tomar decisiones sabiendo que sus frutos quizá los recojan otros». La norma, que ahora debe ser tramitada en las Cortes murcianas, podría entrar en vigor antes de final de año si no hay obstáculos parlamentarios.
¿Qué pasa después? Cronología y siguientes pasos para la aprobación
El anteproyecto de ley será ahora remitido a las Cortes de la Región de Murcia, donde deberá ser debatido y aprobado en primera lectura antes de su tramitación definitiva. El proceso podría extenderse hasta finales de 2026, según fuentes del Gobierno autonómico. Una vez aprobada, la ley entraría en vigor en 2027, con un plazo de adaptación para las empresas que ya hayan iniciado procesos de relevo.
El Ejecutivo regional ha anunciado que, en paralelo, se crearán oficinas de apoyo en las cinco provincias para asesorar a las empresas en la aplicación de las nuevas medidas. La bolsa de relevo, gestionada por la Consejería de Economía, comenzará a operar en el primer trimestre de 2027, con un presupuesto inicial de 5 millones de euros. López Miras avanzó que se estudiará ampliar estas ayudas en función de los resultados obtenidos.
La medida ha sido recibida con cautela por los principales partidos de la oposición en Murcia. Ciudadanos ha calificado la ley de «insuficiente» y ha exigido «más flexibilidad fiscal», mientras que el PP regional ha pedido que se incluya un mecanismo de seguimiento independiente para evaluar su impacto. Por su parte, Podemos Murcia ha celebrado la iniciativa, pero ha reclamado que se extienda a otros colectivos de autónomos no familiares.
La ley también incluye un observatorio permanente para monitorizar el relevo generacional en la región, con datos actualizados cada seis meses. Este órgano, integrado por representantes de Amefmur, la Universidad de Murcia y la Consejería de Economía, tendrá como objetivo identificar tendencias y ajustar las medidas en función de su eficacia.





