Italia mantiene su línea dura; España responde con controles en aeropuertos y puertos; 1.342 menores en Ceuta y un muerto en la frontera
Giorgia Meloni y Pedro Sánchez han roto relaciones diplomáticas tras el choque por los controles fronterizos impuestos por Italia a los vuelos desde España. La crisis, calificada como «sin precedentes» por la prensa italiana, amenaza con dividir a la Unión Europea y deja a Ursula von der Leyen en una posición incómoda.
Italia, liderada por Meloni, mantiene su postura intransigente: «No cederemos a los chantajes de Sánchez», declaró el Gobierno italiano, que ya había advertido de medidas similares. España respondió con controles en aeropuertos y puertos a pasajeros procedentes de Italia, afectando a miles de turistas en temporada alta. La tensión escaló cuando Meloni acusó a Sánchez de un «arrebato» para distraer de sus problemas internos, mientras el presidente español está de vacaciones en Lanzarote.
La división en el Gobierno italiano es clara: el ministro de Exteriores, Antonio Tajani, intentó mediar, pero el vicepresidente Matteo Salvini y el ministro del Interior, Matteo Piantedosi, rechazaron cualquier negociación. La ministra española de Juventud, Sira Rego, acusó a Meloni de «pisotear las reglas para complacer a Trump», en referencia a su alianza con el expresidente estadounidense.
La crisis migratoria en Ceuta sigue sin resolverse: hay 1.342 menores no acompañados en la ciudad autónoma, y en las últimas horas murió un marroquí al intentar cruzar en parapente. Italia revisará el 15 de agosto si retira los controles, pero Meloni ha dejado claro que no cederá. Mientras, la Comisión Europea, con la comisaria española Teresa Ribera y el italiano Raffaele Fitto en puestos clave, evita mediar para no agravar la fractura entre derecha e izquierda.
La carta de protesta firmada por Meloni y la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, contó con la firma de 20 países de la Unión Europea, lo que subraya la magnitud de la preocupación entre los Estados miembros. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ha expresado su incomodidad ante el choque diplomático, y ha optado por emitir comunicados genéricos en lugar de intervenir directamente, lo que ha generado críticas sobre la falta de liderazgo en la crisis migratoria entre España y Marruecos y la disputa fronteriza con Italia.







