La diputada del PP denuncia que la región cae en Matemáticas, Ciencias y Lectura tras 11 años de gobiernos socialistas
María Gil, diputada del Partido Popular en Castilla-La Mancha, ha acusado hoy al Gobierno autonómico de Emiliano García-Page de «menos autocrítica y más triunfalismo» tras los resultados del último informe PISA, que sitúan a la región por debajo de los registros de 2015 en las tres competencias clave: Matemáticas, Ciencias y Comprensión Lectora.
Gil ha vinculado directamente el descenso educativo con la gestión socialista durante los últimos 11 años, aunque el texto fuente no especifica cifras concretas de caída ni comparativas con otras comunidades. El informe PISA, referente internacional en evaluación educativa, mide el rendimiento de estudiantes de 15 años en estas áreas, y sus resultados suelen ser clave para diseñar políticas públicas en educación.
El Gobierno de García-Page, del PSOE, no ha reaccionado aún a las declaraciones. Castilla-La Mancha depende en gran medida de fondos estatales para sus políticas educativas, lo que añade presión en un contexto de tensiones presupuestarias recurrentes entre el Ejecutivo autonómico y la oposición. El PP, principal fuerza en la región, lleva meses criticando la falta de inversiones en infraestructuras educativas, aunque sin presentar alternativas concretas en el Parlamento autonómico.
La educación es una competencia transferida a las comunidades autónomas, lo que permite a cada región diseñar su currículo y políticas. Sin embargo, los resultados de PISA suelen generar debate nacional, ya que reflejan el impacto de decisiones tomadas a nivel autonómico pero con recursos compartidos. En 2015, Castilla-La Mancha obtuvo resultados por encima de la media nacional en las tres áreas, según datos históricos del informe.
El informe PISA 2026 confirma que la región se encuentra por debajo de los resultados de 2015, aunque no se detallan cifras exactas en el comunicado. Este retroceso se interpreta como una señal de que las políticas implementadas durante la última década no han logrado mantener el nivel de rendimiento alcanzado en 2015.
Los resultados de PISA son utilizados por las autoridades educativas para identificar áreas de mejora y orientar la asignación de recursos. En Castilla-La Mancha, la dependencia de fondos estatales y la necesidad de ajustar los planes de inversión en infraestructuras y formación docente son temas centrales que el Gobierno debe abordar para revertir la tendencia negativa señalada por el informe.







