El informe de IDEA Internacional sitúa al país entre los ocho europeos que empeoran en este indicador clave, mientras alerta de un deterioro global sin precedentes
España ha retrocedido en la lucha contra la corrupción entre 2020 y 2025, según el informe anual de IDEA Internacional, una organización intergubernamental con sede en Suecia. El país se suma así a otros siete europeos que han empeorado en este ámbito, pese a mantenerse entre las democracias con mayor desempeño global. El informe, titulado *‘El estado de la democracia en el mundo 2026’*, refleja un panorama global más equilibrado entre avances y retrocesos: mientras 14 países mejoraron en este indicador, 16 —entre ellos España— registraron un empeoramiento.
El retroceso español contrasta con su posición general: el país ocupa puestos destacados en otros indicadores clave, como la representación (19º, con un avance de cuatro posiciones) o los derechos (12º, aunque con un retroceso de un puesto). Sin embargo, en el apartado de ausencia de corrupción, España cae en el ranking global, un indicador que el informe vincula directamente a casos judiciales y debates públicos recientes.
El informe de IDEA Internacional: un diagnóstico global con matices
El secretario general de IDEA Internacional, Kevin Casas-Zamora, matiza el retroceso español al señalar que, aunque los casos de corrupción han afectado a distintos niveles institucionales y partidos, también reflejan que los mecanismos de control están funcionando. «El hecho de que estos casos salgan a la luz, se investiguen y sean objeto de debate público indica que la justicia, los medios y las instituciones de supervisión mantienen su capacidad e independencia», declaró a Europa Press. No obstante, advierte de que este equilibrio es frágil y depende de preservar esas instituciones.
El informe analiza cuatro pilares fundamentales de la democracia: Estado de derecho (donde España ocupa el puesto 27, tres posiciones menos que en el informe anterior), representación (19º, con mejoras), participación ciudadana (26º, con un avance de tres puestos) y derechos (12º, con un ligero retroceso). Mientras países como Dinamarca, Alemania y Suiza lideran estos rankings, otros como China, Bangladés o Myanmar registran los peores resultados en participación.
Europa, el continente con mayor concentración de retrocesos
El informe destaca que Europa es el continente donde se han concentrado la mitad de los descensos globales en ausencia de corrupción, junto a países como Armenia, Austria, Finlandia, Georgia, Lituania y Eslovaquia. Este deterioro se enmarca en un contexto global más amplio: el Estado de derecho ha caído a su nivel más bajo en 36 años, las elecciones íntegras a su peor momento en 30 años, y la libertad de expresión y prensa también registran sus peores cifras en más de tres décadas.
El informe alerta de que este estancamiento democrático —con el 57% de los países retrocediendo en al menos un indicador clave— está creando condiciones propicias para conflictos internos e internacionales. Países políticamente frágiles, como los de África (33% de deterioro) y Europa (27%), son especialmente vulnerables. En cambio, regiones como Asia-Pacífico han registrado mejoras significativas, impulsadas por movilizaciones ciudadanas y sociedad civil en países como Bangladés, Nepal, Polonia, Sri Lanka y Siria.
¿Qué casos concretos explican el retroceso español?
El informe no detalla los casos específicos que han llevado al retroceso español, pero el secretario general de IDEA Internacional vincula este empeoramiento a «diversos casos e investigaciones por presunta corrupción que han marcado el debate público en los últimos años». Entre los ejemplos más sonados figuran escándalos como el caso Koldo (relacionado con la empresa Koldo y el Partido Popular en la Comunidad Valenciana), las investigaciones sobre financiación irregular en Podemos (como el caso Lezo), o los procesos judiciales contra exactas cargos del PP y el PSOE por presuntos delitos de corrupción urbanística y contratación pública.
Estos casos, aunque no siempre han derivado en condenas firmes, han generado una percepción de impunidad en ciertos sectores de la población y han alimentado el debate sobre la eficacia de las instituciones anticorrupción en España. Mientras, otros países europeos, como Finlandia o Lituania, han visto empeorar sus indicadores por razones distintas, como la influencia de lobbies en la toma de decisiones o la falta de transparencia en contratos públicos.
El contexto global: ¿hacia dónde va la democracia?
El informe de IDEA Internacional subraya que el deterioro democrático global no es una tendencia aislada, sino parte de un patrón más amplio. El Estado de derecho ha retrocedido a niveles no vistos desde 1985, mientras que la calidad de las elecciones y la libertad de prensa alcanzan sus peores registros en décadas. Este contexto, según el informe, está agravando las tensiones geopolíticas y aumentando el riesgo de conflictos internos.
En este escenario, España mantiene una posición relativa de solidez democrática, pero el retroceso en corrupción —un indicador clave para la percepción de transparencia— plantea preguntas sobre la capacidad del sistema para garantizar rendición de cuentas. Mientras países como Dinamarca o Suiza lideran los rankings por su equilibrio entre instituciones independientes y participación ciudadana, España debe equilibrar su tradición democrática con la necesidad de reforzar los mecanismos que eviten nuevos retrocesos.
El informe cierra con una advertencia: sin avances significativos en la lucha contra la corrupción y la protección de las libertades fundamentales, incluso democracias consolidadas como la española podrían ver erosionados sus pilares básicos. La pregunta que queda en el aire es si los casos judiciales recientes serán suficientes para revertir esta tendencia o si, por el contrario, el país continuará en la lista de los que retroceden.







