La exconsellera de Junts, que presidirá Paral·lel 41, recluta a exdirigentes convergentes y pragmáticos para impulsar un proyecto sin alusión al pasado independentista
Victòria Alsina, exconcejalesa de Acción Exterior y Gobierno Abierto en el Govern de Pere Aragonès, ha presentado este jueves en La Pedrera la fundación Paral·lel 41, un nuevo ‘think tank’ que busca ‘actualizar el catalanismo’ sin reconstruir el pasado. Alsina, que sigue como concejal de Junts en Barcelona, ha evitado cualquier referencia al ‘procés’ o a Carles Puigdemont, pese a que entre los asesores figuran figuras clave de la etapa convergente como Santi Vila, Ramon Tremosa o Jaume Giró.
El proyecto, que Alsina define como una respuesta a la ‘fragmentación’ y la ‘fatiga’ política tras el ‘procés’, incluye en su patronato al exalcalde de la Seu d’Urgell Albert Batalla y en su consejo asesor a nombres como el periodista Antoni Bassas, el exconseller Andreu Mas-Colell o el epidemiólogo Antoni Trilla. Solo dos miembros de la dirección actual de Junts —el vicepresidente Antoni Castellà y la secretaria parlamentaria Glòria Freixa— asistieron al acto, mientras que una decena de exconcejales convergentes y convergentes ocuparon las primeras filas.
Alsina ha descartado ‘reconstruir ningún partido ni etapa del pasado’, pero su iniciativa llega en un momento clave: Junts debate internamente si debe recuperar el ‘espíritu convergente’ o priorizar el pragmatismo. La exconsellera, cercana al sector pragmático del partido, ya impulsó el plan 8 millones, un diagnóstico interno sobre migración que propone integración por fases y exigir nivel de catalán para permisos de residencia o trabajo. Su gira por Cataluña para explicar el proyecto coincide con el lanzamiento de otra fundación, Catalans Segle 21, vinculada a la antigua Convergencia.
El nuevo ‘think tank’ se suma a la fragmentación de la derecha catalana: mientras ERC y el PSC compiten por liderar el independentismo moderado, Junts se divide entre quienes buscan un giro hacia el centro y quienes defienden mantener el discurso soberanista. Alsina, que en 2022 se opuso a romper la coalición con ERC, apuesta ahora por un catalanismo ‘sin nostalgia’, pero sin cerrar la puerta a alianzas futuras.







