Josep Vila rechaza el nuevo modelo de financiación y cifra en 25.000 millones anuales las pérdidas de Cataluña frente a los 4.700 millones ofrecidos
Josep Vila, presidente de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), descartó que la entidad organice un eventual regreso a Cataluña del expresidenta Carles Puigdemont si este retorno se plantea como un acto de partido. Al frente de la organización de cara a su primera Diada, el dirigente soberanista subrayó que la asociación civil no actuará como plataforma auxiliar de ninguna formación política. No obstante, Vila puntualizó que el escenario requeriría evaluación interna únicamente en el supuesto de que Puigdemont formalizara su llegada bajo la condición de mandatario de una hipotética república en el exterior, desmarcándose al mismo tiempo de expectativas centradas en figuras providenciales.
El pronunciamiento de la entidad civil llega en un momento marcado por la fragmentación parlamentaria entre Junts y ERC, a la que se suma la irrupción de Alianza Catalana en la Cámara autonómica. Frente a estas disputas en el plano institucional, la ANC busca marcar distancias entre la confrontación partidista y la movilización en la calle, llamando a evitar altercados violentos en convocatorias como la del Fosar de les Moreres. Tras registrar el año pasado el nivel de asistencia más reducido en sus movilizaciones del 11 de septiembre, la entidad aspira a revertir esa tendencia articulando la marcha en dos bloques: uno enfocado en el malestar sectorial de la sanidad, la educación y el transporte, y otro juvenil centrado en reivindicar la viabilidad económica de la secesión.
En el ámbito económico, la presidencia de la ANC expresó un rechazo frontal hacia la reforma del sistema de financiación que comenzará a debatirse en el Congreso de los Diputados. Vila consideró insuficiente el incremento previsto para Cataluña, cuantificado en 4.700 millones de euros adicionales, frente a lo que calculó como una merma fiscal sostenida de 25.000 millones de euros anuales dentro del marco autonómico. Según su criterio, la vía estatutaria vigente no ofrece garantías de cumplimiento por parte del Estado, independientemente del signo político del Ejecutivo central en Madrid.
Asimismo, la dirección de la entidad censuró la actuación del Govern encabezado por Salvador Illa, al que reprochó centrar actos institucionales fuera de la comunidad autónoma en lugar de atender el retroceso del uso social de la lengua catalana y el funcionamiento de los servicios básicos. Respecto a la gestión de los flujos migratorios, Vila señaló la carencia de competencias y recursos autonómicos directos para regular la acogida y los procesos de integración, descartando al mismo tiempo cualquier colaboración de la entidad con discursos o prácticas violentas en las futuras citas electorales municipales.







