El juez Santiago Pedraz ordena repetir el volcado del iPhone del exjefe de gabinete de Sánchez después de que la Guardia Civil actuara sin presencia de la defensa en julio
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha finalizado este miércoles el segundo clonado del teléfono móvil de Juan Manuel Serrano, exjefe de gabinete de Pedro Sánchez en el PSOE e imputado en el caso Leire Díez, tras un error judicial en el primer intento.
Los agentes realizaron dos copias del contenido del iPhone intervenido el pasado 27 de mayo: un «volcado en bruto» protegido por huella digital y custodiado en la Audiencia Nacional, y un «volcado procesado» para análisis forense. El juez Santiago Pedraz ordenó la repetición del proceso después de que la UCO clonara el dispositivo los días 14 y 15 de julio sin la presencia de Serrano ni su abogado, lo que el magistrado calificó como «error involuntario» en un auto del 7 de agosto.
Serrano, también expresidente de Correos, acudió a la Audiencia Nacional este martes y miércoles para supervisar el nuevo clonado, tras ser citado por Pedraz. La defensa del imputado ya anunció que recurrirá la decisión, alegando que el primer volcado —realizado sin garantías— invalida cualquier prueba derivada. Fuentes jurídicas señalan que el juez podría abrir una pieza separada y secreta para filtrar mensajes irrelevantes para la causa, accesible solo para la Fiscalía Anticorrupción y la defensa de Serrano.
El caso Leire Díez investiga presuntas irregularidades en la contratación de la exasesora socialista Leire Díez, conocida como «la fontanera» del PSOE. La UCO registró la sede del partido en Ferraz el 27 de mayo, día en que Serrano entregó su teléfono como «medida preliminar». El juez rechazó el 7 de agosto un recurso de la defensa que pedía anular la incautación, aunque reconoció el error en el primer clonado y ordenó repetirlo bajo supervisión judicial.
La repetición del proceso retrasa el análisis forense, clave para determinar la posible implicación de Serrano en las actividades investigadas. La defensa argumenta que las irregularidades en el primer volcado son «insubsanables», mientras que la Fiscalía Anticorrupción podría impugnar cualquier prueba obtenida sin las garantías procesales exigidas por la ley.
Fuente: El Periódico (Política)







