Más de una decena de vehículos policiales vigilan la vivienda mientras 900 personas acampan para evitar el cuarto intento de desalojo
La Delegación del Gobierno en Madrid ha rechazado este miércoles liderar el dispositivo policial desplegado frente a la vivienda de Maricarmen, una vecina de 87 años en riesgo de desahucio en el barrio de Retiro. Fuentes de la institución aclararon que la Policía Nacional actúa bajo mandato judicial y que, aunque no dirigen la operación, se oponen al desalojo.
El cuarto intento de desahucio está previsto para las 9:30 horas, tras una noche en la que cientos de personas acamparon frente al número 46 de la calle Alcalde Sainz de Baranda para mostrar apoyo. Según testigos, hay más de diez vehículos policiales en la zona, en un clima descrito como «calma tensa» mientras se espera la llegada de la comisión judicial.
Maricarmen, que lleva meses en esta situación, se suma a un conflicto que ha movilizado a vecinos y colectivos sociales. El caso refleja la tensión entre el cumplimiento de resoluciones judiciales y la presión social para evitar desahucios en contextos de vulnerabilidad, especialmente en una ciudad como Madrid, donde el mercado inmobiliario y las ayudas públicas son focos de debate político.
La Policía Nacional, bajo órdenes judiciales, mantiene el dispositivo para garantizar el orden durante el procedimiento. Mientras, la Delegación del Gobierno ha dejado claro su rechazo al desalojo, aunque sin asumir el control directo de la operación.







