Mensajes intervenidos revelan reuniones secretas entre José Luis Ábalos, Delcy Rodríguez y el empresario Víctor de Aldama para financiar al partido
La Audiencia Nacional investiga en secreto una posible financiación irregular del PSOE a través de operaciones de compra de petróleo con Venezuela, según mensajes intervenidos por la Guardia Civil y a los que ha tenido acceso El Mundo. Los intercambios entre el empresario Víctor de Aldama, el exministro José Luis Ábalos y la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez revelan reuniones secretas en Cuba y Caracas para coordinar pagos vinculados a contratos millonarios.
Ábalos, entonces ministro de Transportes y secretario de Organización del PSOE, mantuvo contactos con Rodríguez en 2020 y 2021 para tratar asuntos que, según los mensajes, solo podían abordarse en persona. Un encuentro en Cuba, programado inicialmente para agosto de 2021, se frustró por la destitución de Ábalos en julio de ese año. En su lugar, se celebraron conversaciones telefónicas y una reunión en Caracas entre Aldama y Rodríguez, donde esta última aseguró apoyo al exministro tras su cese.
La investigación se enmarca en dos vías de financiación opaca del PSOE: una vinculada a Venezuela y otra a donaciones de constructoras que obtuvieron adjudicaciones en el Ministerio de Transportes durante la gestión de Ábalos. Según los mensajes, Aldama actuaba como intermediario, recibiendo fondos de las empresas y derivándolos a Ábalos y a su asesor Koldo García, quienes los camuflaban como donaciones al partido.
Ábalos y Aldama ya fueron condenados en 2024 por delitos de organización criminal y cohecho en el caso conocido como Delcygate, donde se destapó la financiación irregular del PSOE a través de operaciones con Venezuela. La Audiencia Nacional ahora analiza si esos pagos también sirvieron para financiar al partido, en un contexto en el que el PSOE enfrenta crecientes sospechas de corrupción vinculada a su estructura interna.
La Fiscalía y la Guardia Civil examinan si las operaciones de crudo —que superaron los 100 millones de euros según estimaciones previas— se utilizaron para sufragar gastos del partido, algo que podría reabrir el debate sobre la transparencia en la financiación política en España. La investigación, en fase secreta, podría ampliarse a otros implicados, incluyendo a altos cargos del chambismo y empresarios españoles.





