Turull acusa al PSC y ERC de ‘normalizar el engaño’ en financiación y critica la falta de autocrítica en la conferencia del president
Junts ha rechazado este lunes sumarse al pacto de país en educación que propuso el president de la Generalitat, Salvador Illa, al considerar que los 4.700 millones adicionales del nuevo modelo de financiación autonómica —que se debatirá en el Congreso— son insuficientes para alcanzar el objetivo del 6% del PIB en gasto educativo. El secretario general de la formación, Jordi Turull, lo dejó claro en una entrevista en La 2: «Ni con esos 4.700 millones habría ni para empezar».
El conseller de la Presidència, Albert Dalmau, defendió en paralelo en TV3 que esos fondos serían clave para lograr el 6%, pero Turull insistió en que Junts —cuya abstención en el Congreso es decisiva para aprobar el modelo— no aceptará un acuerdo sin que Cataluña tenga «la llave de la caja». Recordó que el pacto de investidura entre el PSC y ERC incluía un «concierto económico solidario» y acusó a ambas formaciones de haber «normalizado el engaño», al salir «renunciados de casa».
Turull también criticó la conferencia de Illa por carecer de «autocrítica» y proponer soluciones a largo plazo para problemas urgentes como las huelgas docentes. «Vi más una agencia de publicidad que un Govern», dijo, añadiendo que Illa «da patada hacia delante» en temas clave. Para Junts, el president es el responsable del «fracaso» educativo actual, que ha llevado a los profesores a movilizaciones desde principios de año.
El secretario general de Junts evitó pronunciarse sobre el posible regreso de Carles Puigdemont tras una eventual amnistía, pero descartó negociar presupuestos con Pedro Sánchez y tachó al PP actual de «innegociable». «Con el PP de hoy ni iría a la esquina», sentenció.
En la misma entrevista, Turull dejó en claro que la decisión sobre el papel de Puigdemont dentro de la formación recae en la propia Junts, sin ofrecer detalles sobre cómo se integraría al partido si la amnistía se concediera. Esta postura subraya la incertidumbre sobre la futura participación de Puigdemont en la política catalana y su posible influencia en las negociaciones de financiación.







