El alcalde minimiza el ataque homófobo y racista durante las fiestas de San Mateo, mientras Marlaska exige su identificación oficial
El alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, ha identificado a los ocho jóvenes que agredieron a dos militantes de izquierdas durante las fiestas de San Mateo como «chavales jóvenes, no tan mala gente». Las víctimas, Jorge Fernández y Rubén Rosón, miembros del colectivo AMA Asturias, sufrieron lesiones tras ser atacados por un grupo que arrancó símbolos LGBTQ+ y gritó consignas homófobas y racistas el pasado viernes.
Canteli restó importancia al incidente al calificarlo de «anécdota» y negar la existencia de divisiones políticas en las fiestas. Sin embargo, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, calificó el ataque como un «delito de odio» y exigió al alcalde que identifique a los agresores para facilitar su detención. «Si dice que son buenos chavales, sabrá quiénes son», declaró Marlaska, quien instó a Canteli a colaborar con las autoridades.
El suceso ha escalado a la política nacional, con reacciones de figuras como la ministra de Sanidad, Mónica García, el presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón (PSOE), y el portavoz de EH Bildu en el Congreso, Oskar Matute, quienes condenaron el ataque. Las víctimas fueron atendidas en hospital tras el asalto, que dejó destrozada la caseta del colectivo AMA Asturias y generó una concentración de repulsa organizada por Fiestas Populares.
El conflicto refleja tensiones crecientes en Oviedo, donde el alcalde ha sido criticado por su gestión de la seguridad durante las fiestas. Mientras Canteli defiende que «ni hay derechas ni izquierdas» en el evento, las declaraciones de Marlaska subrayan la gravedad del incidente y la necesidad de identificar a los responsables para evitar futuros ataques.






