El presidente de la Diputación jiennense reclama cumplimiento de promesas y acusa de abandono en reunión con Juanma Moreno
Juan Latorre, presidente de la Diputación de Jaén, ha roto este martes la imagen de unidad mostrada por Juanma Moreno al exigirle en el Palacio de San Telmo el cumplimiento de compromisos concretos para la provincia. Moreno calificó el encuentro de cordial y constructivo,, pero Latorre dejó claro que Jaén no puede seguir esperando.
La tensión subyacente refleja un conflicto de fondo: Jaén reclama las mismas oportunidades e infraestructuras que otras provincias andaluzas, según declaró Latorre. No se trata de privilegios, insistió, sino de equilibrar un sistema que, en su opinión, ha dejado a Jaén en desventaja histórica. La provincia, con un peso demográfico y económico clave en Andalucía, acumula retrasos en carreteras, transporte público y acceso a fondos europeos que otras zonas ya han recibido.
El encuentro se produce en un contexto de creciente malestar institucional en Jaén. La provincia, con una densidad de población baja pero una economía basada en agricultura intensiva y turismo rural, depende en un 40% de los fondos autonómicos para proyectos clave. Según datos de la propia Diputación, Jaén ha visto recortados un 15% sus presupuestos para infraestructuras en los últimos tres años, mientras otras provincias como Málaga o Sevilla han incrementado los suyos. Latorre citó en áreas como la conexión ferroviaria con Córdoba o la modernización de polígonos industriales.
Moreno, por su parte, no ha concretado plazos ni medidas durante la reunión, limitándose a reiterar el «compromiso» de la Junta. Sin embargo, la presión de Latorre —quien ha advertido de que — obliga al gobierno autonómico a actuar. El siguiente paso será una comparecencia pública, según fuentes de la Diputación, donde se detallarán las demandas específicas. Mientras, el PP andaluz ya ha tachado el encuentro de, aunque sin aportar cifras o proyectos concretos.
Lo que está en juego va más allá de Jaén: la provincia se ha convertido en un termómetro del descontento territorial en Andalucía. Con elecciones autonómicas previstas para 2028, el gobierno de Moreno —que gobierna en minoría— no puede permitirse perder el control de una provincia clave. Pero tampoco puede ignorar a Latorre, cuya base social en Jaén es sólida y cuya crítica resuena en un contexto de creciente desconfianza hacia las instituciones en el medio rural.






