Teherán exige levantar sanciones y liberar activos mientras las conversaciones con Washington siguen encalladas en la ONU
Un eventual ataque de Estados Unidos desencadenará una ampliación militar del conflicto «hasta el océano Índico». La advertencia parte de Yahya Brahim Safavi, consejero del líder supremo Montaba Jamenei. Las declaraciones trascendieron mediante un vídeo difundido por la agencia Fars. Safavi alertó de que el escenario bélico puede rebasar incluso esa demarcación geográfica.
El control marítimo abarca desde Ormuz hasta Bab el Mandeb
La tensión regional abarca puntos neurálgicos para la navegación comercial y energética. En el estrecho de Ormuz, Washington y Teherán mantienen una disputa directa por una vía estratégica. Por este paso marítimo transitaba aproximadamente el 20% del petróleo mundial antes del estallido del conflicto. A esta pugna se suma el mar Rojo, donde los rebeldes hutíes dominan la franja costera yemení.
Esa posición permite a las fuerzas hutíes vigilar el estrecho de Bab el Mandeb, paso obligado hacia Europa por el canal de Suez. La insurgencia combate a las fuerzas del Gobierno yemení respaldadas por Arabia Saudí. Pese a prestar apoyo armamentístico continuado a este grupo rebelde, las autoridades iraníes niegan su implicación formal en la apertura de este frente marítimo.
La base de Diego García queda señalada en el océano Índico
El océano Índico alberga la base militar anglo estadounidense de Diego García. La instalación militar se sitúa a casi 4.000 kilómetros de distancia en línea recta respecto a las costas iraníes. Las autoridades de la República Islámica ya recurrieron a advertencias de confrontación abierta anteriormente. Pese a ello, marca la primera ocasión en que el entorno directo de la jefatura suprema fija el océano Índico como objetivo operativo.
Las conversaciones diplomáticas permanecen bloqueadas tras fracasar un protocolo de entendimiento. Delegaciones de Washington y Teherán mantuvieron contactos bilaterales en Nueva York al margen de la Asamblea General de la ONU. Las exigencias iraníes condicionan cualquier pacto a siete requisitos innegociables. La lista reclama el cese de las sanciones económicas internacionales y la inmediata descongelación de sus fondos en el exterior.
Huseín Mohecí, portavoz de los Guardianes de la Revolución, añadió además la necesidad de detener las operaciones armadas en Yemen. Teherán insiste en estas demandas mientras los contactos multilaterales continúan paralizados.




