Elma Saiz confirma que el dispositivo excepcional en Loma Margarita seguirá activo hasta 2027 sin fecha de cierre
El Gobierno mantendrá durante al menos seis meses más el «dispositivo temporal» desplegado en Ceuta para atender a los inmigrantes que llegaron masivamente a la playa de El Trampolín a finales de julio, según anunció la ministra de Migraciones, Elma Saiz. Las instalaciones, ubicadas en Loma Margarita, albergarán «alrededor de 2.500 personas» a finales de año, cifra que incluye tanto a los ya acogidos como a los nuevos ingresos que continúan llegando «a cuentagotas».
El Ministerio de Defensa ha habilitado 1.800 plazas extraordinarias en carpas, a las que se suman las más de 800 del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) y el millar de personas que permanecen en la calle, según datos oficiales. Fuentes gubernamentales confirmaron a ABC que «no hay fecha de desmontaje de los campamentos», calificando la situación como sine die. Este plazo mínimo de seis meses extiende la medida hasta febrero de 2027, sin que se haya establecido un calendario para la resolución de las solicitudes de asilo.
La decisión se enmarca en la gestión de una crisis migratoria que, en las últimas semanas, ha saturado los recursos locales. La llegada masiva de finales de julio —con más de 3.000 personas en 48 horas— colapsó los dispositivos habituales, obligando al Ejecutivo a activar un plan de emergencia. Aunque el flujo ha disminuido, las autoridades reconocen que la presión persiste, con ingresos diarios que impiden desactivar las instalaciones provisionales.
El dispositivo en Loma Margarita depende directamente del Ministerio de Migraciones, pero su ejecución corre a cargo de Defensa, que aporta logística y personal. Este modelo de intervención, basado en la colaboración interministerial, replica el utilizado en crisis anteriores, como la acogida de refugiados ucranianos en 2022. Sin embargo, la falta de una fecha límite para su cierre plantea dudas sobre la sostenibilidad del sistema, especialmente en un contexto de recursos limitados y sin un plan definido para la integración o repatriación de los acogidos.
La prolongación del campamento afecta directamente a la ciudad autónoma de Ceuta, donde el Gobierno local, liderado por el PP, ha criticado en repetidas ocasiones la falta de coordinación con el Ejecutivo central. El presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, ha exigido en varias ocasiones un «plan integral» que incluya plazos concretos y soluciones a largo plazo, más allá de la respuesta de emergencia. Mientras, organizaciones como Cruz Roja y CEAR han alertado sobre las condiciones de hacinamiento en las instalaciones, aunque reconocen que la situación ha mejorado respecto a los primeros días.
Fuente: ABC







