El Parlament catalán envía su candidatura al Senado, donde el PP decidirá con tres quintos de apoyo en un proceso que se alarga hasta noviembre
Francisco Caamaño, exministro de Justicia durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, ha sido propuesto por el PSC como candidato a magistrado del Tribunal Constitucional (TC) en el proceso de renovación de cuatro plazas que el Senado debe resolver antes de final de año.
El Parlament de Cataluña, como el resto de cámaras autonómicas, puede presentar candidatos hasta el 16 de noviembre. Tras ese plazo, la Comisión de Asuntos Institucionales del Parlament (CAI) examinará las propuestas y enviará al Senado los nombres aprobados. Allí, el PP —con mayoría absoluta— decidirá con una mayoría cualificada de tres quintos (150 votos de 200), un umbral que solo el PSOE y sus aliados podrían bloquear.
Caamaño, profesor de la Universidad de A Coruña y exletrado del TC, acumula experiencia en derecho constitucional. Durante su etapa como secretario de Estado de Relaciones con las Cortes (2007-2009), participó en las negociaciones del Estatut de Autonomía de Cataluña, un detalle que podría influir en su perfil ante el Govern.
La designación de magistrados del TC es un proceso lento: las cuatro plazas vacantes —dos por caducidad y dos por jubilación— se acumulan desde 2024. El último nombramiento data de 2022, cuando el PP y el PSOE pactaron a Enrique Arnaldo y Cándida Cañadas. Ahora, sin acuerdo entre los grandes partidos, el PP podría imponer su candidato, aunque el PSOE podría vetar a perfiles afines a la derecha.
El Tribunal Constitucional, con sede en Madrid, resuelve conflictos entre instituciones y revisa leyes. Sus 12 magistrados —elegidos por el Congreso y el Senado— tienen mandato de 9 años y deciden sobre temas clave como el Estatut catalán o la financiación autonómica, áreas donde Caamaño tiene experiencia directa.






