El partido de Aitor Esteban deja la aprobación del primer texto en manos de Junts, que ya rechazó el segundo decreto sobre renovación de contratos
El Partido Nacionalista Vasco (PNV) ha anunciado este jueves que votará un ‘sí crítico’ al primer decreto del Gobierno de Pedro Sánchez sobre vivienda, que se debate mañana en el Congreso. Esta decisión deja en manos de Junts per Cataluña la aprobación del texto, que incluye medidas urgentes para garantizar la función social de la vivienda.
Sin embargo, el PNV votará ‘no’ al segundo decreto, centrado en la renovación automática de contratos de alquiler, una norma que ya se sabía que iba a decaer por falta de apoyos tras la negativa de Junts.
El decreto sobre alquileres, que buscaba la renovación automática de contratos, carece de apoyos suficientes para superar el trámite parlamentario. El rechazo de Junts y del PNV impide que la norma supere el trámite parlamentario.
El Gobierno, con mayoría relativa en el Congreso, depende de los votos de partidos nacionalistas para aprobar sus decretos. El PNV ha anunciado un ‘sí crítico’ al primer decreto, lo que implica que exige modificaciones o garantías adicionales antes de respaldar el texto.
El decreto del 24 de septiembre limita subidas de renta
El primer decreto, aprobado en Consejo de Ministros el pasado 24 de septiembre, busca frenar el aumento de precios en el alquiler y proteger a los inquilinos más vulnerables. Incluye la limitación de las subidas anuales de renta y la obligación de los propietarios de justificar aumentos superiores al IPC. El segundo decreto, centrado en la renovación automática de contratos de alquiler, ya se sabía que iba a decaer por falta de apoyos parlamentarios.
El PP y Vox están en contra de ambas medidas, y las reticencias de los partidos nacionalistas han complicado su tramitación. El PNV ha mostrado su disposición a negociar, pero exige ajustes en el texto final.
El Gobierno busca legitimidad con medidas de vivienda en Madrid y Barcelona
Sánchez ha presentado estas medidas como una respuesta urgente a la crisis de acceso a la vivienda, especialmente en ciudades como Madrid y Barcelona. Sin embargo, sin el apoyo de Junts, el decreto sobre alquileres quedará en suspenso, lo que podría debilitar la imagen del Ejecutivo ante el electorado.
Junts, por su parte, ha utilizado su posición de fuerza para exigir concesiones. Carles Puigdemont, líder del partido, ha criticado en varias ocasiones la falta de autonomía en la gestión de políticas de vivienda, un tema clave en su agenda catalana. Su rechazo al segundo decreto no es solo una cuestión ideológica, sino también una estrategia para presionar al Gobierno en otras negociaciones, como la financiación autonómica.
El PNV, aunque ha votado a favor del primer decreto, ha dejado claro que su apoyo no es incondicional. Aitor Esteban, portavoz parlamentario del partido, ha señalado en declaraciones a la prensa que «apoyamos las medidas que protegen a los inquilinos, pero exigimos que se respeten las competencias autonómicas en materia de vivienda». Esta postura refleja la tensión entre el Gobierno central y las comunidades autónomas, especialmente en temas como el alquiler, donde las competencias están compartidas.
La votación de mañana en el Congreso será decisiva. Si Junts mantiene su postura, el decreto sobre alquileres no tendrá suficiente respaldo para ser aprobado. En ese caso, el Gobierno tendría que replantearse su estrategia, posiblemente presentando una nueva propuesta con modificaciones que puedan contar con el apoyo de los nacionalistas.







