Las 38.000 hectáreas quemadas superarán el récord de 2004 en la zona, mientras los aceites esenciales de los árboles propagan focos en todas direcciones sin depender del viento
El incendio forestal activo en Niebla (Huelva) desde hace más de una semana ha arrasado ya 38.000 hectáreas, impulsado por la alta inflamabilidad de los eucaliptos que dominan la zona. El director de la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA), Alejandro García Hernández, explicó este viernes que los aceites esenciales de estos árboles —presentes en hojas y corteza— actúan como combustible de alta eficacia, elevando la temperatura en el núcleo del fuego hasta generar nubes convectivas que lanzan material incandescente en todas direcciones.
La vegetación afectada, compuesta principalmente por matorral, pinos, encinas y eucaliptos, carece de áreas de cultivo que pudieran funcionar como cortafuegos naturales. Esta circunstancia, unida a la capacidad de los eucaliptos para propagar llamas incluso en contra del viento, ha permitido al fuego avanzar en «saltos» de más de tres kilómetros, según detalló García Hernández. El ecologista Juan Romero comparó las hojas de estos árboles con bombas de racimo por su facilidad para generar nuevos focos a distancia.
El incendio amenaza ahora con superar el récord de superficie quemada en la zona, establecido en 2004 durante el fuego de Berrocal. Aunque los 875 efectivos y 33 medios aéreos desplegados han logrado frenar su avance en varios flancos, las llamas siguen progresando hacia el este, en dirección a Aznalcóllar (Sevilla), a través de la zona conocida como Pata del Caballo. El consejero de Emergencias de Andalucía, Antonio Sanz, destacó que el viento ha variado hasta completar una «circunferencia completa» en las últimas jornadas, con rachas de hasta 60 km/h, lo que ha dificultado las labores de extinción.
Las condiciones extremas —con temperaturas elevadas y humo que bloquea la actuación de los medios aéreos hasta el mediodía— han obligado a las brigadas a concentrar sus esfuerzos durante la noche, cuando la radiación térmica disminuye. Alejandro Molina, director de Extinción del Infoca, descartó que una mayor presencia de efectivos pudiera resolver la situación, citando como ejemplo el incendio de Sierra Bermeja (Málaga, 2021), donde una estrategia más selectiva resultó más efectiva que el despliegue masivo.
La repoblación forestal de la zona con eucaliptos y pinos, realizada décadas atrás, ha sido señalada por expertos como un factor clave en la virulencia del fuego. Estos árboles, introducidos por su rápido crecimiento, han convertido la sierra en un «polvorín», según Romero, debido a su alta inflamabilidad y a la acumulación de materia orgánica seca en el suelo.
Fuente: El Mundo
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