La exvicepresidenta de Maduro busca apoyo para levantar sanciones; el Gobierno evita que asista a la Cumbre Iberoamericana en Madrid
Delhi Rodríguez, exvicepresidenta de Venezuela y figura clave del régimen de Nicolás Maduro, se acercó a Pedro Sánchez en la Asamblea General de la ONU y le dirigió un gesto de saludo con beso al aire tras tocarle el hombro, según imágenes captadas por la periodista brasileña Patricia Vasconcelos. El encuentro, grabado en vídeo y analizado por El Debate, ocurrió en Nueva York el 21 de septiembre de 2026, cuando Sánchez fingió distracción con su teléfono móvil. La escena, de apenas 1,58 minutos, sugiere un encuentro premeditado para negociar apoyo político y evitar que Rodríguez revele información comprometedora sobre el Gobierno español.
Rodríguez, conocida como *»la mucama de Trump»* por su cercanía al presidente estadounidense, busca desesperadamente respaldo internacional para consolidar su poder en un contexto de sanciones y presión de Washington. Su visita a Sánchez no es casual: el Gobierno español enfrenta causas de corrupción vinculadas a Venezuela, como las *»maletas de Delcy»* en el aeropuerto de Barajas o los negocios turbios de la empresa Plus Ultra, que podrían afectar directamente a figuras como José Luis Rodríguez Zapatero y al propio Sánchez. Según fuentes consultadas, Rodríguez maneja información sensible sobre estos casos, lo que le da poder de chantaje.
El Gobierno intenta evitar que Rodríguez asista a la Cumbre Iberoamericana de Madrid (4-5 de noviembre), donde podría presionar en persona. Sin embargo, la negativa de la UE a concederle un estatus excepcional para entrar en el espacio Schengen complica sus planes. El encuentro en la ONU, descrito como *»patético»* por Antonio Ledezma, alcalde exiliado de Caracas, refleja la tensión: para Sánchez, cualquier contacto con Rodríguez es un riesgo; para ella, una oportunidad para lograr que Europa levante las sanciones.
El contexto es explosivo. Mientras, el Gobierno español enfrenta investigaciones por financiación ilegal y posible organización criminal vinculadas al PSOE, con figuras como Ábalos y Koldo en prisión, Santos Cerdán a punto de regresar a la cárcel, y Leire Díez en el centro de una trama mafiosa. Además, la esposa de Sánchez, Begoña Gómez, enfrenta un juicio popular. En este escenario, Rodríguez podría ser el salvavidas o el verdugo del Ejecutivo.





