La moción del PP, aprobada con mayoría simple, insta al Gobierno a cesar a la ministra y garantizar el bienestar de los alumnos ceutíes, mientras fracasan las medidas para mejorar la calidad educativa
Milagros Tolón, ministra de Educación, ha sido reprobada este miércoles por el Congreso de los Diputados en una votación histórica que refleja el malestar con su gestión en dos frentes: los peores resultados de España en el informe PISA 2025 y la crisis educativa en Ceuta tras la llegada masiva de migrantes en julio. La reprobación, impulsada por el PP con el apoyo de Vox, UPN y Junts, no tiene consecuencias legales directas, pero sí un peso político simbólico que obliga al Gobierno a responder.
La moción, aprobada por 177 votos a favor y 171 en contra, exige al presidente Pedro Sánchez que cese a Tolón por los «nefastos» resultados en PISA —España registra sus peores marcas en Matemáticas, Lectura y Ciencias desde que participa en el informe— y por la «pésima gestión» del inicio del curso en Ceuta. El texto, redactado por el PP, acusa al Gobierno de no asumir responsabilidad y vincula el descenso educativo a sus políticas.
La votación más contundente fue la que instó a devolver a todos los migrantes que entraron ilegalmente en Ceuta los días 30 y 31 de julio, incluyendo a menores que deberían ser reintegrados a sus familias o servicios sociales de origen tras su identificación. Con 172 síes, seis abstenciones (de Junts) y 170 noes, el Congreso pidió además garantizar la seguridad y el bienestar emocional de los alumnos ceutíes, retirando «directrices que perjudiquen su rendimiento» y asegurando igualdad de oportunidades.
Sin embargo, las medidas concretas para mejorar la calidad educativa —como reforzar la competencia lectora, dedicar una hora diaria a lectura en Primaria o promover el mérito— fueron rechazadas por 176 votos en contra frente a 171 a favor. El portavoz del PP en Educación, Óscar Clavell, denunció una «pérdida continua del respeto y autoridad del profesorado» y una «excesiva carga burocrática», pero su propuesta de reforma de la profesión docente —que incluía mejorar formación, evaluación y condiciones laborales— también fue desestimada.
El contexto de PISA 2025: España en su peor momento desde 2000
Los resultados de PISA 2025, publicados en junio de 2026, marcaron un punto de inflexión: España cayó a su nivel más bajo en las tres áreas evaluadas desde que el informe comenzó en 2000. En Matemáticas, el descenso fue del 12% respecto a 2018; en Lectura, del 8%; y en Ciencias, del 6%. El informe atribuyó estos datos a la falta de inversión en educación pública, la burocratización del sistema y la reducción de horas lectivas, factores que el PP vinculó directamente con las políticas de Tolón desde su nombramiento en 2023.
La ministra, en declaraciones previas, había defendido que los resultados respondían a «factores externos» como la pandemia, pero la oposición argumentó que la caída se aceleró durante su gestión. La reprobación parlamentaria, aunque sin efecto legal, refleja una fractura: mientras el Gobierno insiste en que las medidas están en marcha —como el plan de refuerzo lectivo—, la oposición exige cambios inmediatos, incluyendo la retirada de directrices que, según ellos, han agravado la crisis en Ceuta.
Ceuta: el conflicto educativo tras la crisis migratoria
La llegada de más de 5.000 migrantes a Ceuta en julio —según datos de Interior— colapsó el sistema educativo local, que depende directamente del Ministerio de Educación. Los colegios ceutíes, con una capacidad máxima de 12.000 alumnos, recibieron a cientos de menores no acompañados, muchos sin documentación ni acceso a aulas. La moción del PP exigió que el Gobierno garantice su retorno «en el menor tiempo posible» y retire medidas que, según ellos, han perjudicado la estabilidad de los centros.
El conflicto se agravó cuando Tolón anunció en agosto la creación de «aulas temporales» para integrar a estos alumnos, una decisión criticada por sindicatos como ANPE y CCOO, que alertaron de la falta de recursos y la saturación de profesores. La reprobación parlamentaria obliga ahora a Sánchez a definir una estrategia: o bien cesa a Tolón —como pide el PP—, o justifica su continuidad con acciones concretas, como la aprobación del proyecto de reforma docente que lleva paralizado desde 2022.
¿Qué sigue? Elecciones a la vuelta de la esquina y una reforma educativa en punto muerto
El Gobierno lleva cuatro años negociando una reforma de la profesión docente con sindicatos, pero las elecciones autonómicas y generales previstas para 2027 han paralizado el proceso. Fuentes del Ministerio confirmaron que las negociaciones se reanudarán en octubre, aunque sin expectativas de acuerdo antes de 2028. Mientras, Tolón enfrenta una presión sin precedentes: por un lado, la reprobación parlamentaria; por otro, la exigencia de Bruselas —que ya ha abierto un expediente por el incumplimiento de los objetivos educativos de la UE— de presentar un plan de mejora antes de diciembre.
El PP, por su parte, anunció que presentará una nueva moción en noviembre para evaluar el cumplimiento de las medidas aprobadas hoy. Si el Gobierno no actúa, advirtieron, impulsarán una comisión de investigación. La pregunta que queda en el aire es si Sánchez tiene margen para destituir a Tolón sin desatar una crisis interna: su equipo ya ha reprobado a otros tres ministros en esta legislatura (Marlaska, Puente y Redondo), pero la educación es un tema sensible que podría movilizar a su base electoral.
Lo cierto es que, más allá de los discursos, el tiempo se agota. Los resultados de PISA 2028 —cuando España deberá recuperar terreno— se perfilan como un termómetro clave. Si no hay cambios, el Congreso podría reprobar no solo a Tolón, sino al Gobierno en su conjunto.







