El PP suma 177 votos para exigir la devolución de los inmigrantes llegados a Ceuta los pasados 30 y 31 de julio, mientras el plan de refuerzo lector decae con 176 rechazos
El Pleno del Congreso de los Diputados ha reprobado este miércoles a la ministra de Educación, Milagros Tolón, por la caída del nivel académico de los alumnos españoles y por la gestión del inicio del curso escolar en Ceuta. La moción, presentada por el Grupo Parlamentario Popular, ha salido adelante con los votos a favor del PP, Vox, UPN y Junts. El texto insta al presidente Pedro Sánchez a cesar a Tolón por los resultados del informe PISA 2025 y por la llegada masiva de inmigrantes a Ceuta los pasados 30 y 31 de julio.
La reprobación se ha articulado en dos votaciones diferenciadas. La primera, con 177 votos a favor y 171 en contra, pide adoptar las medidas necesarias para hacer efectivo el retorno o la devolución de quienes entraron ilegalmente en Ceuta. En el caso de los menores, el acuerdo exige devolverlos a sus familias o a los servicios sociales de su país de origen una vez identificados, determinada su edad y localizados sus allegados. La segunda votación, con 172 síes, seis abstenciones de Junts y 170 noes, reclama garantizar la seguridad y el bienestar emocional de los alumnos de Ceuta, retirando las directrices que perjudiquen su rendimiento y asegurando la igualdad de oportunidades.
El tercer bloque de la moción, el que contenía medidas concretas para mejorar la calidad educativa, no ha prosperado. La propuesta incluía reforzar la competencia lectora y el peso de Lengua y Matemáticas en Primaria, además de dedicar una hora diaria de lectura en los colegios de esa etapa. También planteaba promover el mérito y el esfuerzo en un sistema educativo exigente basado en la excelencia. Este apartado ha recibido 176 rechazos frente a 171 respaldos, por lo que ha decaído.
El choque por la autoridad docente y la reforma pendiente
El portavoz de Educación del PP en el Congreso, Óscar Clavell, ha denunciado la existencia de una pérdida continua del respeto y la autoridad del profesor, así como quejas constantes por la excesiva carga burocrática. Su partido instaba a aprobar una reforma de la profesión docente que incluyera mejoras en la formación inicial y permanente, en la carrera profesional, en la evaluación, en el reconocimiento y en las condiciones de ejercicio. Esa reforma tampoco ha salido adelante en la votación.
El Gobierno lleva meses negociando esa reforma con los sindicatos. El proceso se ha ido postergando desde enero de 2022 y, según el texto fuente, nadie confía en que llegue a término porque las elecciones están a la vuelta de la esquina. La falta de acuerdo deja al ministerio sin el marco que el PP vinculaba directamente a la mejora de los resultados escolares.
Una legislatura con cuatro reprobaciones
La reprobación de Tolón no es un caso aislado en esta legislatura. La semana pasada, el Pleno del Congreso reprobó al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, por su gestión de la crisis en Ceuta. Los ministros Óscar Puente (Transportes) y Ana Redondo (Igualdad) son otros miembros del Ejecutivo reprobados durante este periodo. La secuencia muestra un patrón de desgaste parlamentario sostenido sobre el ala socialista del Gobierno, con Ceuta como eje recurrente de las iniciativas de la oposición.
La moción aprobada tiene un alcance político inmediato: el Congreso fija posición sobre la política migratoria en Ceuta y sobre el sistema educativo. La reprobación no implica el cese automático de la ministra, pero sí obliga al Gobierno a pronunciarse y da al PP un argumento documentado para la próxima campaña. El voto de Junts resulta determinante en el resultado: su apoyo permite sacar adelante el punto sobre la devolución de inmigrantes, mientras que su abstención en el bloque sobre bienestar de los alumnos rebaja el respaldo de esa parte.
El informe PISA 2025 sitúa a España en los peores resultados en Matemáticas, Lectura y Ciencias desde que participa en esta evaluación internacional. Ese dato es el que el PP ha usado como base para pedir el cese de Tolón, junto con la gestión del inicio de curso en Ceuta, ciudad cuya competencia educativa depende del Gobierno central. La coincidencia de ambos asuntos en una misma moción concentra el ataque de la oposición en dos frentes que afectan a la misma ministra.
El resultado de la votación deja al Ministerio de Educación sin el mandato parlamentario para aplicar las medidas de refuerzo lector que el PP había incorporado a la moción. La reforma docente, pendiente de negociación sindical desde 2022, sigue bloqueada. Y el Congreso ha fijado por escrito la exigencia de devolver a los inmigrantes llegados a Ceuta, un pronunciamiento que el Gobierno tendrá que gestionar en un contexto de mayoría parlamentaria ajustada.






