El corte afecta a hogares, hospitales y transporte masivo hasta el 1 de octubre; el 30% del gas del país depende de esta infraestructura
El Ministerio de Minas y Energía de Colombia anunció este viernes un racionamiento temporal de gas natural tras una avería en la única planta de regasificación del país, SPEI LNG, ubicada en Cartagena. La medida prioriza el suministro a hogares, hospitales, colegios y transporte masivo, seguidos de la generación térmica y las industrias clave para las refinerías.
La falla, que reduce la capacidad de entrega a 400 millones de pies cúbicos diarios (frente a su capacidad normal), obliga a un corte programado hasta el 1 de octubre, según confirmó el ministerio. Colombia importa alrededor del 30% del gas que consume, y toda esa cantidad pasa por SPEI LNG, lo que convierte la planta en un punto crítico para la seguridad energética del país.
Aunque otra terminal de regasificación comenzará a operar en noviembre en la costa del Pacífico, su entrada en funcionamiento no aliviará la situación actual. El ministerio aseguró que el racionamiento se levantará en cuanto se repare la infraestructura, aunque no detalló un calendario más allá de los siete días anunciados.
El corte afecta directamente a 12 millones de colombianos que dependen del gas para calefacción, cocina o agua caliente, según datos del Ministerio. Mientras, el sector industrial —especialmente las refinerías— verá restringido su suministro a niveles mínimos para garantizar el abastecimiento de combustibles.
La medida refleja la vulnerabilidad energética de Colombia, un país que, pese a sus reservas de carbón y petróleo, depende cada vez más de importaciones de gas para cubrir la demanda. La avería en SPEI LNG expone además los riesgos de una infraestructura energética con solo un punto de entrada para el gas licuado hasta noviembre.
El ministerio indicó que las tareas de reparación llevarán siete días, hasta el 1 de octubre, y que mientras tanto la infraestructura reducirá su capacidad a 400 millones de pies cúbicos al día. Se ha declarado un racionamiento programado de gas natural, ante la reducción temporal de la capacidad de entrega de gas importado, y se levantará una vez se restablezcan las condiciones necesarias para recuperar la capacidad de entrega de gas importado, con alcance nacional.






